La consultora Simon-Kucher analiza cómo está afectando la subida del petróleo al sector de la restauración. Cada vez que el petróleo supera los 100 dólares, el sector entra en una zona de riesgo, no tanto por el peso directo de la energía en sus costes —la electricidad y el gas suelen representar entre el 3% y el 6%—, sino por su impacto indirecto en toda la cadena de suministro —transporte, producción agrícola, refrigeración o procesado de alimentos—, que hace que entre el 40% y el 50% de la base de costes del sector esté expuesta a la evolución del precio de la energía.
El impacto podría también dañar la confianza del consumidor, que reaccionaría moderando el consumo discrecional en favor del ahorro. Por lo tanto, “la restauración se enfrenta a una ‘tormenta perfecta’ en la que confluyen presión de costes, incertidumbre en la demanda y debilidades estructurales”, destaca la consultora.

"En Grefusa estamos en continua adaptación a la nueva realidad que está cambiando a una velocidad nunca vista. Hemos tenido que rehacer todos los planes que teníamos para el año y los vamos ajustando a medida que el entorno va evolucionando ya que cada semana es diferente a la anterior. En nuestro caso, el Canal Impulso es el mayoritario y tiene un peso muy importante en nuestra facturación, por lo que estamos orientando nuestras acciones a recuperar parte de ese volumen en el canal de retail", ha explicado Rafael Gandía, nuevo director de Marketing de la compañía a Dulces Noticias... y algo más.