El consumo de bebidas energéticas vive un momento de auge en España al tiempo que se intensifica el debate político y social sobre su venta a menores. Este segmento del competitivo mercado de las bebidas ha incrementado sus ventas en valor un 38,7% en los últimos cuatro ejercicios, hasta rozar los 300 millones de euros en 2025, con comunidades como Asturias donde el crecimiento alcanza el 56%. Mientras el sector celebra su expansión, varias autonomías avanzan en restricciones para limitar su acceso a menores ante la preocupación por sus efectos en la salud
