BM Supermercados inaugura hoy su primer punto de venta en San Fernando de Henares (Madrid), ubicado en el Centro Comercial Henares (Calle Nazario Calonge, 40). La tienda dispone de una sala de ventas de 1.032 metros cuadrados y ha supuesto una inversión de 2,7 millones de euros, además de generar 29 nuevos puestos de trabajo directos. Con esta apertura, la enseña de Grupo Uvesco alcanza los 89 establecimientos en la Comunidad de Madrid, donde ya cuenta con un equipo superior a los 1.800 profesionales. El acto oficial de inauguración tendrá lugar a las 10:00 horas con la asistencia del alcalde del municipio, Javier Corpa, y representantes del equipo directivo de la compañía.
Editorial Dulces Noticias 441: Los target adulto como objetivo
Hoy, el caramelo y la pastelería, que son nuestras categorías protagonistas de esta edición, comparten un terreno común: el del placer sofisticado, consciente y emocional que buscan los consumidores adultos. Ambos sectores han sabido evolucionar desde la nostalgia infantil hacia un territorio donde la calidad, la innovación y la experiencia sensorial se convierten en protagonistas. Y es muy de agradecer que la estabilidad en los precios haya devuelto el equilibrio tanto al negocio como al consumo para que nadie renuncie al disfrute de nuestros productos, afortunadamente al alcance de todos gracias a los canales de distribución y muy especialmente al Canal Impulso, que se ocupa del atomizado universo de pequeños puntos de venta en nuestra geografía.
El consumidor de caramelo adulto valora la intensidad, la naturalidad y la diferenciación. Busca propuestas con menos azúcar o con propiedades funcionales, combinaciones aromáticas atrevidas y formatos prácticos para disfrutar en cualquier momento, sin olvidar, sus propiedades.
Por su parte, el consumidor de pastelería se inclina más por la indulgencia pausada, el ritual donde pesa el recuerdo de lo artesanal y la autenticidad de las recetas. Pero ambos comparten un mismo impulso: convertir un pequeño gesto cotidiano en un momento de placer, sin culpa y con identidad propia.
Ello siempre descrito a grandes rasgos, porque realmente no existe un consumidor adulto sino al menos cuatro bloques con perfiles y comportamientos muy distintos, como hemos querido destacar en nuestra portada.
Los jóvenes adultos, de 18 a 30 años, son consumidores curiosos, abiertos a la experimentación y a la fusión de sabores. Buscan productos visualmente atractivos, formatos ‘on-the-go’ y experiencias compartibles, tanto física como digitalmente. Para ellos, el dulce es impulso, tendencia y socialización y lo hemos visto con creces en los lanzamientos de la reciente “vuelta al cole”.
En cambio, los adultos ‘medios’, que tienen la juventud tan cerca, de hecho son jóvenes de 31 a 45 años, ¡qué nadie lo dude!, buscan equilibrio entre placer y bienestar. Valoran los ingredientes naturales, la moderación en el azúcar y la sostenibilidad de las marcas. Generalmente son consumidores informados, que comparan y eligen según sus valores.
Acercándonos a la madurez, en el tramo de 46 a 60 años, este consumidor con más poder adquisitivo, valora calidad y autenticidad, incluso se inclina por productos tradicionales, pero reinterpretados con un toque contemporáneo en muchas ocasiones, porque hace bien poco estaban en el tramo anterior. Para este consumidor, el consumo se convierte en un momento de pausa y recompensa personal, sin olvidar la tendencia a la funcionalidad y a los complementos que cada vez llevan más los caramelos, que siempre es más agradable tomar en una gelatina o pectina, que en una pastilla.
Y, finalmente, el consumidor sénior (+60 años) es el que aprecia la tradición, la confianza en las marcas de siempre y las texturas suaves o formatos cómodos. El dulce mantiene su valor emocional y simbólico: un pequeño placer ligado a la memoria y al bienestar, que no puede faltar en su hogar.
Conocerlos es imprescindible para darles lo que ellos buscan en nuestras categorías, porque el mercado del dulce y del aperitivo vive, y es bueno recordarlo en este mes de noviembre tan cerca del final de año, un momento de especial dinamismo. Para mí, y siempre lo he defendido en cuanto a I+D, son las categorías más dinámicas del mercado alimentario en su conjunto. Además, es un sector altamente exportador, que lleva la creatividad y el saber hacer español por todo el mundo. Lo hemos visto en las recientes ediciones de ISM Middle East y Anuga 2025 (ya saben que no nos perdemos un evento). Su capacidad innovadora se refleja en el desarrollo de nuevos formatos, texturas y sabores que responden a tendencias globales -como el ‘better for you’, la sostenibilidad o la premiumización-, sin perder el arraigo en la tradición, en un equilibrio casi perfecto. Y ya hemos visto lo bien que están funcionando también las alianzas entre marcas: el cobranding se ha erigido como un puente intergeneracional para aprovechar la nostalgia como un aliado emocional del consumo.
En un contexto donde el consumidor busca autenticidad y emoción, el snacking es el gran embajador de una forma de disfrutar la vida, no lo olvidemos nunca.
