El crecimiento de Lidl en España volvió a apoyarse en tres grandes pilares durante su ejercicio fiscal 2025: ventas, compras nacionales y expansión, a los que se sumó la generación de empleo. La cadena de supermercados cerró el periodo con 7.641 millones de euros de ventas netas y reforzó su posición como tercer operador de la distribución alimentaria, con una cuota de mercado del 7%. Paralelamente, destinó 8.400 millones de euros a compras de producto español a más de 800 empresas proveedoras y creó más de 1.200 empleos estables, superando las 20.000 personas en plantilla
