La normativa de calidad alimentaria se renueva para adaptarse a los avances tecnológicos y a las nuevas demandas del consumidor. El real decreto aprobado por el Consejo de Ministros, refuerza la información en el etiquetado, mejora la trazabilidad y moderniza distintas categorías de productos. Entre las principales novedades destacan los cambios en galletas y aceitunas de mesa, junto a ajustes en otros alimentos de consumo habitual.
