En nuestro país, el indicador de expectativas económicas ha sufrido una caída significativa, situándose en -24 puntos en marzo. Este valor supone un retroceso a niveles no vistos desde junio de 2025 y refleja que los datos macroeconómicos favorables no están logrando traducirse en optimismo para las familias. Según Antonieta Martín, responsable del estudio en España, la medición evidencia cómo “una sola acción geopolítica puede modificar de forma inmediata las expectativas económicas de la población”.
A pesar del pesimismo general, España se sitúa en una posición intermedia dentro de las grandes economías del continente, por detrás de Alemania (-7) pero por delante de Reino Unido (-26), Francia (-37) e Italia (-36).


Al respecto, la portavoz de
Asedas,
María Martínez-Herrera, estimó que "el 90% es un reto enorme, que probablemente, y aunque el modelo español es bueno, sea difícil de cumplir". Sobre las metas en recliclaje, añadió que "necesitamos un equilibro y compensación en todos los envases, porque hay algunos que son más difíciles que otros de reciclar para el consumidor", y puntualizó que en el cumplimiento de estos retos, todos los agentes de la cadena "hemos de implicarnos y ser generosos unos con otros".
También habló de los sistemas de depósito, devolución y retorno, "que han demostrado su éxito en varios Estados miembros, en la Unión Europea hay 17 de ellos que ya han implementado este tipo de sistemas para un tipo u otro de residuo, y es algo que funciona. De hecho, se ha demostrado que cuando se implementan este tipo de sistemas, las tasas de recogida selectiva aumentan muy profundamente. Un ejemplo de esto es Finlandia, y otro Lituania, donde tras introducir este sistema las tasas de recogida selectiva han crecido del 34% al 91%".