La industria alimentaria española reclama a la Comisión Europea que ponga en marcha el tratado de libre comercio firmado con Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, sin esperar al dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Una aplicación provisional que conectaría dos mercados con cerca de 700 millones de personas. Y donde las empresas esperan oportunidades ligadas a la reducción arancelaria que tendrá lugar en el plazo de ocho a diez años para el grueso de la alimentación afectada por la liberalización. Además, un segundo acuerdo, con la India, reduce a cero el arancel de galletas,...
