La situación de violencia en el Mar Rojo está forzando el desvío de rutas marítimas tradicionales y está favoreciendo a los puertos españoles, especialmente en el tránsito de contenedores. Así se desprende de las cifras oficiales que muestran cómo entre enero y julio de este año han recibido un total de 330,3 millones de toneladas, un 3% más que en el mismo periodo del año pasado. La prolongación del conflicto del mar Rojo, derivado de la guerra en Gaza y de los ataques de los rebeldes de Yemen a los buques cargueros, continúa afectando a las cadenas de suministro globales.
