La Competition and Markets Authority (CMA) de Reino Unido ha autorizado la adquisición de Délifrance por parte del grupo belga Vandemoortele, pero exige la venta de su planta de masas laminadas de Worcester y de sus operaciones comerciales en Staines-upon-Thames. La autoridad británica considera que, sin esta desinversión, la operación convertiría a Vandemoortele en el mayor proveedor de bollería congelada del Reino Unido y reduciría sustancialmente la competencia.
La operación, anunciada en marzo de 2025, ya había recibido en diciembre la autorización condicionada de la Comisión Europea, que exigió la venta de dos plantas de Délifrance en Francia (Aviñón y Béthune). Délifrance factura cerca de 930 millones de euros y cuenta con 14 centros productivos y más de 3.200 empleados.
Por otro lado, Vandemoortele ha completado también la compra del 100% de la estadounidense Banneton Bakery, reforzando su presencia productiva en Estados Unidos.