Los gofres, con su textura crujiente por fuera y suave por dentro, tienen una historia que se remonta a la Edad Media en la región de Flandes, Bélgica. Originalmente asociados con festividades religiosas, los gofres se han popularizado en toda Europa y se adaptaron a diferentes estilos a lo largo del tiempo. En el siglo XVII, eran un lujo culinario para la clase alta, pero con el tiempo se volvieron accesibles para todos
