La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) ha anunciado el inicio de la ‘Operación Despensa’, que marca el mayor cambio de hábitos de consumo del año ante el regreso a la rutina laboral y escolar. Los 20.000 puntos de venta de la patronal constatan una fuerte reactivación de la cocina tradicional e ingredientes frescos en septiembre, liderada por incrementos en verduras de invierno (+50%), legumbres (+36%), patatas (+15%) y carnes (+10%). Asimismo, las frutas de temporada como mandarinas o uvas duplican su demanda (+100%), mientras los complementos dietéticos se disparan un 65% y la droguería crece un 3,6%. Este movimiento logístico viene acompañado por un repunte en el canal online, recurrido por la mitad de sus usuarios habituales para planificar compras voluminosas a su regreso.
Periodismo: rigor, contraste y responsabilidad
El rigor es, probablemente, el principal patrimonio de un medio de comunicación. Y más aún de un medio especializado, donde nuestros lectores conocen profundamente el sector sobre el que informamos y esperan de nosotros precisión, independencia y responsabilidad.
Pero rigor no significa infalibilidad. Los periodistas trabajamos con información que evoluciona, con distintas fuentes y, en ocasiones, con procedimientos complejos en los que una palabra puede cambiar sustancialmente la interpretación de un hecho. Nuestra obligación es contrastar antes de publicar, lo que hacemos constantemente, pero también revisar, escuchar y corregir cuando entendemos que una información puede expresarse con mayor exactitud.
Hace unos días publicamos en sweetpress.com una información sobre el proceso de venta de Galletas Asinez bajo el titular “El juez paraliza la venta de Galletas Asinez”. Después de volver a contrastar la información y conversar con las partes implicadas, consideramos que existía una formulación más precisa y decidimos sustituirlo por “El juez estudia la oferta de compra de Galletas Asinez”.
¿Por qué? Porque, aunque la operación no puede continuar en estos momentos en los términos planteados, y efectivamente estaba parada hasta el dictamen del juez, la realidad procesal es más precisa: existe una oferta sobre la unidad productiva, la Agencia Tributaria ha formulado alegaciones oponiéndose a su autorización y el juzgado deberá pronunciarse finalmente sobre si la oferta se acepta o se rechaza.
Es decir, la última palabra la tiene el juez.
Interpretar que se ha parado la operación hasta el que el juez dictamine no es incorrecto, pero esa precisión importa.
En periodismo, reconocer que una palabra, un titular o un enfoque puede mejorarse no debilita la credibilidad de un medio. Mi opinión es que es exactamente lo contrario: la fortalece. Rectificar no significa renunciar a la información publicada ni a la investigación realizada; significa asumir nuestra responsabilidad con el lector hasta las últimas consecuencias.
En Dulces Noticias llevamos décadas informando sobre este sector, casi cuatro. Hemos construido nuestra relación con empresas, directivos y lectores sobre una premisa que considero irrenunciable: contar lo que sabemos, contrastarlo con todas las fuentes posibles y distinguir con absoluta claridad entre los hechos acreditados, las posiciones de las partes y aquello que todavía está pendiente de resolución.
En este caso, además, existen posiciones enfrentadas. La Agencia Tributaria ha planteado importantes objeciones a la operación, mientras que la empresa oferente mantiene su propuesta y rechaza esas objeciones. A nosotros no nos corresponde decidir quién tiene razón. Nos corresponde explicar qué sostiene cada parte y cuál es la situación del procedimiento. Exactamente igual que cuando analizamos una categoría: no decimos si un producto o una marca son mejores que otros, decimos lo que hay en el mercado. Nos dejamos la piel en recoger toda la información y es el consumidor quien tiene la última palabra y otorga con su compra un mayor peso a un producto que a otro.
En este caso, será el juez quien decida.
Y mientras tanto, nuestra obligación como periodistas es exactamente la misma de siempre: preguntar, contrastar, informar y, cuando sea necesario, corregir. Porque el rigor está por encima de todo.
