La cadena de supermercados Lidl continúa con su plan de desarrollo sostenible en España mediante la apertura de dos nuevos establecimientos en Galicia y la Comunidad Valenciana, un movimiento que ha requerido una inversión conjunta superior a los trece millones de euros. Estas inauguraciones, que tendrán lugar en los municipios de Poio (Pontevedra) el 19 de junio y La Pobla de Farnals (Valencia) el 26 de junio, aportarán de forma combinada más de 3.000 metros cuadrados de superficie comercial a la enseña y generarán 43 puestos de trabajo directos. Ambas salas de venta superarán los 1.500 metros cuadrados de exposición y contarán con infraestructuras eficientes.
Con estas actuaciones, la multinacional optimiza una red que ronda los 730 centros en el territorio nacional, enmarcado dentro de una hoja de ruta para su ejercicio fiscal 2026 que prevé la puesta en marcha de cerca de 50 puntos de venta en todo el país (40 de nueva planta y 10 modernizaciones).


La Distribución organizada se enfrenta ahora a los desafíos que suponen las crecientes opciones para hacer la compra, con un entorno “más competitivo que nunca”, señalan en Kantar. El comercio electrónico, aunque aún con una cuota del 2,9% del mercado total de gran consumo, creció el año pasado en 7 de 10 categorías. Y, sobre todo, se enfrenta a la escalada de precios provocada por el encarecimiento de materias primas, energía y transporte. “Esta circunstancia comportará que los hogares busquen optimizar su presupuesto, con lo que las cadenas de distribución aumentarán la intensidad promocional y de sus programas de fidelización”, pronostica Bernardo Rodilla, Retail Business Director de Kantar.
“A pesar de las dificultades que tuvimos en 2021, con limitaciones sobre Horeca, el turismo y la complicada coyuntura internacional, las empresas y los trabajadores del sector hemos realizado un gran esfuerzo que ha permitido amortiguar, en parte, los retrocesos registrados en el año anterior”, ha destacado Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB.
Un estudio presentado en abril por esta consultora señala que los consumidores planifican más cuando adquirieren productos de gran consumo y para el 46% la decisión de compra empieza antes de entrar al establecimiento. 3 de cada 10 afirma que realiza compras pensando en cubrir necesidades concretas, dependiendo de cómo se sienta o qué actividad esté realizando. Y este consumo, además, está condicionado por factores como la edad o el estado de ánimo.
El 53,1% de los establecimientos de alimentación son de proximidad, con distintos formatos. Destaca el dinamismo de los modelos de gestión franquiciado-asociado a cadenas o cooperativas, que supusieron el 60% de las aperturas el año pasado y son el 48% del total del sector de retail de gran consumo. Las 600 nuevas franquicias y tiendas asociadas crearon en torno a 2.300 empleos. Desde Asedas explican que buena parte de ellos pertenecen a emprendedores inmigrantes o nacionales que apuestan por ofrecer servicios básicos a entornos rurales más desabastecidos. El 80% de los franquiciados, especialmente en municipios de menos de 10.000 habitantes, se surten a través de centrales de compra y en la distribución mayorista, que suma 611 cash & carry.
Las previsiones para el gran consumo en 2022 presentadas por Kantar en febrero apuntaban a que este año sería el de la recuperación definitiva, si bien la coyuntura económica provocada por la guerra en Ucrania, que ha disparado la inflación desde entonces, pueden hacerla variar. Según las estimaciones de la consultora entonces, el consumo interno de los hogares podría alcanzar los 77.000 millones de euros, una cifra próxima a la de 2019, con un primer semestre marcado por un descenso y una segunda mitad del año ya más estable, tal y como expuso en el ciclo de ponencias ‘Perspectivas 2022’.