La cadena de supermercados Lidl continúa con su plan de desarrollo sostenible en España mediante la apertura de dos nuevos establecimientos en Galicia y la Comunidad Valenciana, un movimiento que ha requerido una inversión conjunta superior a los trece millones de euros. Estas inauguraciones, que tendrán lugar en los municipios de Poio (Pontevedra) el 19 de junio y La Pobla de Farnals (Valencia) el 26 de junio, aportarán de forma combinada más de 3.000 metros cuadrados de superficie comercial a la enseña y generarán 43 puestos de trabajo directos. Ambas salas de venta superarán los 1.500 metros cuadrados de exposición y contarán con infraestructuras eficientes.
Con estas actuaciones, la multinacional optimiza una red que ronda los 730 centros en el territorio nacional, enmarcado dentro de una hoja de ruta para su ejercicio fiscal 2026 que prevé la puesta en marcha de cerca de 50 puntos de venta en todo el país (40 de nueva planta y 10 modernizaciones).

Las nuevas instalaciones edificadas, que abarcan una extensión de más de 21.000 m2 sobre un terreno de 75.000 m2 ”en el que esperamos seguir construyendo”, marcan un hito en el camino de Top Candy. Esta mudanza no sólo resuelve la limitación de espacio, sino que también materializa la visión de la empresa de introducirse en “nuevos proyectos y lograr un desarrollo sustancial a nivel organizativo y tecnológico”.
Este paso estratégico subraya el compromiso de Top Candy con la innovación y el progreso, sentando las bases para un futuro de expansión. “Esperamos con este cambio favorecer el desarrollo local y observar un impacto económico positivo para la población que nos acoge en la medida que continuemos creciendo”, añaden desde la empresa.