La consultora Simon-Kucher analiza cómo está afectando la subida del petróleo al sector de la restauración. Cada vez que el petróleo supera los 100 dólares, el sector entra en una zona de riesgo, no tanto por el peso directo de la energía en sus costes —la electricidad y el gas suelen representar entre el 3% y el 6%—, sino por su impacto indirecto en toda la cadena de suministro —transporte, producción agrícola, refrigeración o procesado de alimentos—, que hace que entre el 40% y el 50% de la base de costes del sector esté expuesta a la evolución del precio de la energía.
El impacto podría también dañar la confianza del consumidor, que reaccionaría moderando el consumo discrecional en favor del ahorro. Por lo tanto, “la restauración se enfrenta a una ‘tormenta perfecta’ en la que confluyen presión de costes, incertidumbre en la demanda y debilidades estructurales”, destaca la consultora.

Con el tiempo sacamos al mercado las referencias Gold Essence y Antioxidants. La primera es perfecta para los amantes de las cosas muy dulces, ya que aporta más dulzor, manteniendo la línea de bajo índice glucémico. La versión Antioxidants ayuda a la conservación de preparados alimenticios de forma 100% natural.
Nuestra línea de jarabes dulces de algarroba para consumo humano es versátil y puede funcionar como un sirope, que permite endulzar cualquier receta o alimento, pero también como ingrediente. En este caso, como ingrediente final, nuestro producto puede usarse en distintos tipos de mercados. Uno de ellos es la elaboración de quesos, bebidas vegetales, zumos y kombucha, barritas y bebidas energéticas, pastelería y chocolates, caramelos, granolas, cremas de almendra y helados. Además, es posible utilizarlo también como conservante en productos elaborados e incluso como ingrediente en la industria cosmética, gracias a su efecto antiarrugas y antienvejecimiento.