La industria española de aperitivos afronta 2026 con más músculo industrial y un mercado de libre-servicio que supera los 1.379 millones de euros, pero también con menos margen para transformar las ventas en rentabilidad. Mientras la producción nacional de patatas fritas marca máximos y los snacks ganan dinamismo en el hogar, la marca de distribución alcanza ya el 48,5% del valor y obliga a fabricantes y distribuidores a competir con más eficiencia, diferenciación y precisión en surtidos, formatos y canales
