Los snacks cárnicos viven un momento de expansión en España impulsados por su textura crujiente, su perfil proteico y su adaptación a formatos de conveniencia que han reforzado su presencia tanto en retail como en hostelería. Mientras el torrezno lidera el crecimiento de la categoría, los fabricantes exploran nuevas presentaciones y sabores para seguir impulsando un segmento que combina tradición gastronómica e innovación, atentos a las tensiones que atraviesa el sector porcino en los mercados internacionales
