Una efeméride que se celebra desde 2013, hace más de una década, por acuerdo de la Asamblea de las Naciones Unidas , y que pretende reivindicar la importancia de buscar una vida de alegría y bienestar, haciendo hincapié en la importancia de las pequeñas cosas del día a día.
Es más, en 8 de cada 10 ocasiones, el consumo de refrescos se realiza en compañía de familiares y amigos, lo que hace que este tipo de bebidas funcionen “como un auténtico elemento dinamizador, ya que favorecen al fomento de las relaciones sociales y permiten disfrutar de un ocio activo y positivo”.
