En un momento en el que la distribución alimentaria afronta importantes transformaciones como la digitalización, presión sobre los costes, concentración empresarial o cambios en los hábitos de compra, las principales cooperativas españolas coinciden en una idea: la proximidad, la confianza y la capacidad de adaptación continúan siendo algunas de sus mayores fortalezas.
La compañía celebró el pasado año cinco décadas de trayectoria tras convertirse en la mayor cooperativa del país, con más de 22.000 trabajadores, cinco millones de socios-clientes y cerca de un millar de supermercados.
