La cadena asturiana Alimerka ha puesto en marcha un punto de venta en El Prestín (Parres), un proyecto que cuenta con 2.146 metros cuadrados construidos y una sala de ventas de 1.156 metros cuadrados. El nuevo establecimiento está gestionado por un equipo de 47 profesionales y dispone de un aparcamiento con 135 plazas, incluyendo cuatro puntos de recarga para vehículos eléctricos y cinco espacios reservados para personas con movilidad reducida.
En cuanto a sus servicios, el espacio combina pescadería, carnicería y charcutería atendidas con sistemas de libre servicio en panadería y frutería. Además, incorpora soluciones operativas como etiquetas electrónicas, el servicio de recogida Click & Collect y cuatro terminales de autocobro que conviven con las cajas tradicionales. Diseñado bajo criterios de eficiencia energética con sistemas de refrigeración de CO₂ e iluminación LED, el centro incluye la sección “Lo tienes hecho” de platos listos para comer. Para celebrar la apertura, la firma ha organizado un ronqueo de atún rojo salvaje junto a la empresa Petaca Chico.

A mi juicio, las señas de identidad de una empresa cubren diferentes áreas. En concreto, en nuestra empresa familiar, tenemos muy presente mantener los valores que los fundadores imprimieron desde su puesta en marcha y que son
la humildad, el esfuerzo y la constancia en el trabajo, así como la colaboración con la sociedad en todo aquello que sea factible. En el ámbito de gestión, las prioridades que convertimos en señas de identidad son la tendencia absoluta a la
eficacia en los procesos, adaptación continua a los distintos perfiles de clientes, eficiencia energética, modernidad en instalaciones y puntos de venta, aplicación continua de sistemas referentes a la
transformación digital tanto en procesos como en la relación con clientes.
DN.- ¿Qué importancia tienen en sus tiendas los productos de impulso (dulces y aperitivos), tanto de MDD como de MF?