La consultora Simon-Kucher analiza cómo está afectando la subida del petróleo al sector de la restauración. Cada vez que el petróleo supera los 100 dólares, el sector entra en una zona de riesgo, no tanto por el peso directo de la energía en sus costes —la electricidad y el gas suelen representar entre el 3% y el 6%—, sino por su impacto indirecto en toda la cadena de suministro —transporte, producción agrícola, refrigeración o procesado de alimentos—, que hace que entre el 40% y el 50% de la base de costes del sector esté expuesta a la evolución del precio de la energía.
El impacto podría también dañar la confianza del consumidor, que reaccionaría moderando el consumo discrecional en favor del ahorro. Por lo tanto, “la restauración se enfrenta a una ‘tormenta perfecta’ en la que confluyen presión de costes, incertidumbre en la demanda y debilidades estructurales”, destaca la consultora.

El último lanzamiento de la compañía ha sido “nuestros TociRizos Premium en sabor Tradicional como Jamón Ibérico en formato de bolsa kraft con dos bolsitas de 60 gramos cada una, que lanzamos hace año y medio y que están teniendo mucho éxito, ya que se puede consumir una de las bolsas y la otra se mantiene en perfectas condiciones. Además, supone un ahorro de un 90% de plástico con respecto al formato bote”, subrayan.
A finales de 2021,
Todo ello dibuja una perspectiva optimista para La Jara Alimentación. “En lo que llevamos de año ya hemos incrementado la facturación un 23%, además de un aumento de la capacidad productiva y las nuevas inversiones en maquinaria, por lo que se prevé un crecimiento mayor, ya que la nueva línea de bolsas nos va a permitir seguir creciendo a nivel nacional, pero también seguir expandiéndonos en los mercados exteriores, en los que estamos teniendo muy buena demanda”.