La cadena de supermercados Lidl continúa con su plan de desarrollo sostenible en España mediante la apertura de dos nuevos establecimientos en Galicia y la Comunidad Valenciana, un movimiento que ha requerido una inversión conjunta superior a los trece millones de euros. Estas inauguraciones, que tendrán lugar en los municipios de Poio (Pontevedra) el 19 de junio y La Pobla de Farnals (Valencia) el 26 de junio, aportarán de forma combinada más de 3.000 metros cuadrados de superficie comercial a la enseña y generarán 43 puestos de trabajo directos. Ambas salas de venta superarán los 1.500 metros cuadrados de exposición y contarán con infraestructuras eficientes.
Con estas actuaciones, la multinacional optimiza una red que ronda los 730 centros en el territorio nacional, enmarcado dentro de una hoja de ruta para su ejercicio fiscal 2026 que prevé la puesta en marcha de cerca de 50 puntos de venta en todo el país (40 de nueva planta y 10 modernizaciones).

Expertos económicos advierten que esta tensión podría tener graves repercusiones, ya que España es el segundo inversor después de Estados Unidos en Argentina.
De hecho, en su último comunicado con los resultados económicos del primer trimestre de 2024, el grupo destacaba el crecimiento logrado en dos mercados: España y Argentina. En Argentina el grupo ha conseguido ganar cuota de mercado a nivel nacional, “liderando en la ciudad de Buenos Aires, donde centra sus operaciones”, aunque registró una caída del -7,3% en sus ventas brutas bajo enseña, que alcanzaron 421 millones de euros. Las ventas netas en el país se redujeron un -5,6%, hasta los 334 millones de euros.