El mercado europeo de la patata atraviesa una crisis por un fuerte exceso de oferta y una demanda debilitada. La producción en la campaña 2025/26 aumentó un +8%, con incrementos destacados en los países del NEPG (North-Western European Potato Growers) generando un superávit de unos 3,3 millones de toneladas. Este desequilibrio ha provocado un desplome de precios: en el mercado financiero caen hasta un 80% desde el inicio de la campaña y en algunos casos se registran valores negativos, de hasta -2 €/100 kg, para producto destinado a piensos. Las patatas para transformación registran un -10%, mientras que el segmento Fast Food cae un -9%.
A esto se suman la caída de exportaciones de los países NEPG (-7%), la competencia de países como China o Egipto y un euro fuerte que reduce la competitividad. Los productores aceleran ventas para evitar costes de almacenamiento, agravando la presión sobre el precio. Parte del excedente se destina a biogás, piensos o se destruye. Para 2026/27 se prevé una caída de producción europea del -8%, según estimaciones de Areté, lo que podría estabilizar gradualmente el mercado.
