Tras un primer semestre de tregua en el que los precios de fábrica del chocolate entraron en terreno negativo, la industria transformadora encara un otoño de alta volatilidad. El agotamiento de los contratos de suministro cerrados en primavera, sumado al rebote del cacao en los mercados internacionales y a las tensiones energéticas derivadas del conflicto en Irán, amenaza con reanudar los incrementos en las tarifas industriales antes de que termine el año, tras el trienio de fuertes subidas registrado entre 2023 y 2025
