Estepa recupera parte de su memoria comercial e industrial con la apertura de Sabor a nostalgia: Patrimonio Gráfico del Mantecado y Polvorón de Estepa, una exposición organizada por el Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) Mantecados y Polvorones de Estepa. La muestra se puede visitar desde el 28 de octubre hasta el próximo 10 de enero en el Museo Padre Martín Recio de Estepa.
El recorrido reúne materiales gráficos de distintas épocas, como antiguos envoltorios, cajas de cartón, cajas de lata, calendarios publicitarios y anuncios gráficos. De esta manera, se puede descubrir cómo han evolucionado la imagen, el diseño y la comunicación comercial de los mantecados y polvorones a lo largo de los años.

El artículo con el que inauguraron Rellenolas fue la Fresa, que aún se sigue produciendo, una pieza con más volumen de lo habitual que se asemeja a una fresa en el tallo con un corazón rojo y verdes hojas. Tras la gran acogida del novedoso caramelo, la marca Rellenolas comenzó a crecer con nuevas incorporaciones año tras año, como los Besos, Sesos, Tortugas, entre otras, hasta llegar a las 20 referencias con las que cuenta en la actualidad. “El paso de los años ha ido transformando y mejorando las referencias de la marca”, aseguran desde la enseña murciana. Se ha mantenido la constante innovadora para seguir siendo pioneros en una de las invenciones más significativas del universo Vidal. Por ello cuentan con diferentes formas, unas más convencionales y otras más atrevidas, como las Botellas Cola, las Calaveras o el Fresón con Nata, y diferentes formatos para que tuvieran cabida en todos los canales. “Actualmente tienen una gran penetración y reconocimiento en Impulso, donde se venden a granel en bandejas de 65 o 125 unidades, aunque cada vez están más presentes en Alimentación y Moderna en bolsitas de 100 g y tarrinas de 200 g”.