BM Supermercados inaugura hoy su primer punto de venta en San Fernando de Henares (Madrid), ubicado en el Centro Comercial Henares (Calle Nazario Calonge, 40). La tienda dispone de una sala de ventas de 1.032 metros cuadrados y ha supuesto una inversión de 2,7 millones de euros, además de generar 29 nuevos puestos de trabajo directos. Con esta apertura, la enseña de Grupo Uvesco alcanza los 89 establecimientos en la Comunidad de Madrid, donde ya cuenta con un equipo superior a los 1.800 profesionales. El acto oficial de inauguración tendrá lugar a las 10:00 horas con la asistencia del alcalde del municipio, Javier Corpa, y representantes del equipo directivo de la compañía.
Rossana cumple 100 años como símbolo italiano de tradición
Hay productos que trascienden su categoría para convertirse en parte de la memoria colectiva. En Italia, hablar de Rossana es hablar de tradición, de sobremesas familiares, de cafeterías clásicas y de esos pequeños gestos cotidianos ligados al placer de un caramelo. Lo que comenzó en 1926 como una creación inspirada en la literatura francesa ha terminado convirtiéndose en uno de los caramelos más reconocibles del mercado europeo.
La historia de este caramelo comienza en la ciudad italiana de Perugia, epicentro histórico de la confitería y el chocolate del país. Allí nació este caramelo de la mano de Perugina, la legendaria firma chocolatera fundada, entre otros, por Luisa Spagnoli, una de las empresarias más influyentes de la Italia del siglo XX. La creadora, que también daría vida años más tarde a la conocida firma de moda que lleva su apellido, contribuyó decisivamente a construir la identidad de una marca que mezclaba sofisticación, romanticismo y artesanía.
Un caramelo inspirado en Cyrano de Bergerac
Una de las curiosidades más conocidas sobre Rossana es el origen de su nombre. El caramelo se inspiró en el personaje de Roxane, la amada de Cyrano de Bergerac en la célebre obra teatral de Edmond Rostand. Esa referencia literaria no fue casual, puesto que el producto nació con una imagen refinada y elegante, casi aristocrática, muy vinculada al romanticismo italiano de principios del siglo XX.
Con el paso de los años, el nombre evolucionó hasta italianizarse definitivamente como Rossana, mientras que su estética permaneció prácticamente intacta. El envoltorio rojo metalizado, bautizado popularmente como ‘La Dama de Rojo’, se convirtió en uno de los elementos más distintivos del producto. En una industria donde los diseños cambian constantemente, Rossana ha logrado mantener una imagen reconocible durante décadas, convirtiendo su packaging en un símbolo de nostalgia y autenticidad.
Pero si el exterior llamó siempre la atención, el interior fue el verdadero secreto de su éxito. Rossana destacó desde sus inicios por una receta muy diferente a la mayoría de caramelos de la época, una capa exterior dura y crujiente que escondía un relleno cremoso elaborado con leche, almendras y avellanas. Esa combinación convirtió al producto en una referencia premium dentro del segmento y contribuyó a crear toda una experiencia de consumo asociada al placer pausado y sofisticado.
Un símbolo de la Italia de posguerra
Durante las décadas posteriores a su lanzamiento, vivió un crecimiento extraordinario. El caramelo se convirtió en un habitual en hogares italianos y también en hoteles, restaurantes y establecimientos tradicionales. Su popularidad aumentó especialmente durante los años del auge económico italiano de la posguerra, cuando el consumo de productos dulces comenzó a asociarse con pequeños lujos accesibles para toda la población.
En aquellos años, ofrecer uno de estos caramelos era casi un gesto de hospitalidad. Muchas familias italianas guardaban los caramelos en elegantes bomboneras de cristal, una costumbre que todavía hoy permanece en numerosos hogares. Esa dimensión emocional ayudó a consolidar el vínculo de la marca con varias generaciones de consumidores.
Con el tiempo, este producto pasó a formar parte del portfolio de Nestlé-Perugina, etapa en la que la marca continuó reforzando su notoriedad internacional. Sin embargo, uno de los momentos más importantes de su historia reciente llegó en 2016, cuando la compañía italiana Fida adquirió la marca y trasladó la producción desde Perugia (Umbría) a Piamonte.
La nueva etapa con Fida
La adquisición por parte de Fida supuso un movimiento estratégico clave para ambas compañías. Especializada históricamente en caramelos y productos de confitería, Fida apostó por preservar la identidad histórica de Rossana mientras modernizaba ciertos aspectos de la marca para adaptarla a los nuevos tiempos.
La operación permitió además reforzar el carácter ‘Made in Italy’ del producto, un aspecto especialmente valorado tanto en el mercado nacional como en la exportación. Desde entonces, Rossana ha convivido entre tradición e innovación, manteniendo su receta clásica mientras amplía formatos, referencias y presencia internacional.
En este proceso de modernización, el packaging ha jugado un papel fundamental, especialmente de cara al centenario de 2026. Aunque el icónico envoltorio rojo sigue siendo el gran protagonista visual de la marca, Fida ha trabajado en diseños más contemporáneos y sostenibles para adaptarse a las nuevas exigencias del consumidor y del retail. Las cajas y formatos actuales buscan mantener el componente nostálgico y elegante de Rossana, pero incorporando una imagen más premium y adaptada a los lineales modernos.
El reto para la compañía ha sido conservar intacta la esencia emocional del producto mientras se conecta con nuevas generaciones. Y precisamente ahí reside buena parte del éxito actual: en haber conseguido seguir siendo reconocible cien años después.
Innovación y expansión internacional
Más allá de Rossana, Fida atraviesa un momento de fuerte dinamismo internacional. La compañía italiana mantiene una estrategia de crecimiento en mercados exteriores, donde se ha posicionado especialmente en el segmento adulto, apostando por productos de alta calidad y perfiles más sofisticados. Esa estrategia combina una cuidada selección de materias primas, tecnologías de producción avanzadas y métodos artesanales.
Entre las innovaciones más recientes destaca el lanzamiento del nuevo sabor Pistachio & Chocolate dentro de la línea de caramelos Gocce. “Se trata de un caramelo duro, con relleno de pistacho y chocolate. Creo que hemos creado un producto muy bueno, en base a un sabor que está en tendencia”, según afirma Fabio Terreni, Export Manager de Fida.
La apuesta por el pistacho también se ha trasladado a otra de las grandes marcas del grupo: Bonelle Squisite, considerada por la compañía como su “producto estrella” en España. Comercializada como “la única y auténtica fruta italiana”, esta gama de caramelos de goma elaborados con pectina de fruta destaca por no contener gelatina animal, colorantes artificiales ni gluten en varias de sus referencias.
Dentro de esta línea, Fida ha lanzado recientemente los nuevos Bonelle Toffee Pistacho de Sicilia, reforzando así su estrategia de innovación ligada a sabores en tendencia y perfiles premium.
