Covirán ha activado un operativo especial de verano para asegurar el suministro en los municipios que sufren un fuerte incremento de población. La cooperativa ha reforzado el servicio en cerca de una cuarta parte de su red comercial, ubicada en enclaves costeros turísticos de España y Portugal. Además, este año prevé un dispositivo adicional en localidades del interior que recibirán una gran afluencia de visitantes atraídos por el eclipse total de sol del próximo 12 de agosto.
Para responder a este aumento de la demanda, la compañía se apoya en 26 plataformas logísticas y ha contratado a 112 profesionales entre abril y julio, principalmente en Atarfe, Coslada y Santander. Asimismo, se han optimizado las rutas de reparto para abastecer productos de alta rotación estival, como bebidas, frescos y helados, junto a promociones especiales entre las que destacan gafas homologadas para la observación del eclipse.


Si analizamos la cesta de la compra, la demanda de
alimentación fresca varía en positivo con un crecimiento del +0,3%, lo que hace que este segmento
represente el 37,6% del volumen consumido dentro de casa, mientras que en 2022 representaba el 37,3%. Por el contrario,
los alimentos no frescos son responsables del 62,4% del volumen restante, y pierden relevancia comparado con el 62,7% que representaban en 2022, porque pierden un 0,9% de la intensidad de compra. En facturación, la alimentación fresca representa una proporción superior a la que supone en volumen (40,5%), debido a que tiene un precio más elevado que el resto (3,25 vs 2,87 euros/kilo-litro, respectivamente). Por su parte, el 59,5% del valor restante proviene del resto de la alimentación. Dentro de los alimentos no frescos, se observa
crecimiento en la compra de algunos productos como son los frutos secos, miel, salsas, encurtidos y bases de pizza y masas hojaldradas, aunque se contrae la demanda de otros como chocolates (debido en parte a su elevado crecimiento durante la pandemia), cafés e infusiones o caldos, entre otros.