La cadena de supermercados ALDI ha reportado un crecimiento del 6,5% en el número de compradores de chocolate durante el último año, alcanzando una base de cerca de tres millones de clientes anuales. Según datos de febrero de 2026 de Worldpanel by Numerator, el precio medio de este producto en sus establecimientos es un 4,5% más bajo que el del resto del mercado. Actualmente, más de uno de cada tres clientes de la compañía incluye este artículo en su cesta de forma habitual, lo que supone una presencia del 8,4% en los actos de compra realizados en la enseña.
El surtido de ALDI cuenta con cerca de 50 variedades disponibles de forma permanente, centradas principalmente en sus marcas propias Moser Roth, Choceur y Milk Mouse. La oferta abarca desde tabletas para el consumo diario (con opciones sin azúcares añadidos o con porcentajes de cacao del 85% y 90%) hasta propuestas de carácter “gourmet” con ingredientes como naranja y sal marina o caramelo salado.


Y, para ello, realizan “estrictos controles de calidad”, pero “sin olvidar que los caramelos son un producto para disfrutar, para deleitarse, por lo que procuramos que la experiencia organoléptica cumpla con las expectativas de nuestros consumidores”.
os hermanos Blázquez pertenecen a una empresa caramelera. Su abuelo fundó en la década de los 50 Caramelos Blázquez, en aquel entonces especializada en caramelo duro y con una fabricación artesana. A lo largo de estas siete décadas, la compañía ha sabido adaptarse a los nuevos requerimientos del mercado y, especialmente, “la escucha al mercado, la observación de las tendencias y la propia demanda de los clientes, tanto nacionales como internacionales”, fueron inclinando la oferta hasta el momento actual en que “también observamos una vuelta a aquellas raíces, porque el consumidor valora todo lo tradicional, lo auténtico e, incluso, en el ámbito de la comercialización porque nuestros caramelos de mentol y miel limón, por poner un ejemplo,
se comercializan actualmente también en farmacias”, concluye Julio Blázquez.