La cadena de supermercados Lidl continúa con su plan de desarrollo sostenible en España mediante la apertura de dos nuevos establecimientos en Galicia y la Comunidad Valenciana, un movimiento que ha requerido una inversión conjunta superior a los trece millones de euros. Estas inauguraciones, que tendrán lugar en los municipios de Poio (Pontevedra) el 19 de junio y La Pobla de Farnals (Valencia) el 26 de junio, aportarán de forma combinada más de 3.000 metros cuadrados de superficie comercial a la enseña y generarán 43 puestos de trabajo directos. Ambas salas de venta superarán los 1.500 metros cuadrados de exposición y contarán con infraestructuras eficientes.
Con estas actuaciones, la multinacional optimiza una red que ronda los 730 centros en el territorio nacional, enmarcado dentro de una hoja de ruta para su ejercicio fiscal 2026 que prevé la puesta en marcha de cerca de 50 puntos de venta en todo el país (40 de nueva planta y 10 modernizaciones).

La empresa ha experimentado un importante crecimiento desde sus modestos comienzos en 1963, cuando registró ventas de tan solo 400 euros, con siete empleados. Según los últimos datos publicados por Frit Ravich, su última facturación fue de 233 millones de euros con una plantilla de 1.000 empleados. Su catálogo ha crecido considerablemente y ahora ofrece más de 6.000 referencias. Además, disponen de un centro logístico de 18.000 m² y tienen presencia en todo el territorio nacional. En términos de exportación, sus productos llegan a países como China, Malta, Marruecos, Chile, Noruega, Grecia y Chipre. En 2015, también establecieron su primera filial en Francia.