La cadena de supermercados Lidl continúa con su plan de desarrollo sostenible en España mediante la apertura de dos nuevos establecimientos en Galicia y la Comunidad Valenciana, un movimiento que ha requerido una inversión conjunta superior a los trece millones de euros. Estas inauguraciones, que tendrán lugar en los municipios de Poio (Pontevedra) el 19 de junio y La Pobla de Farnals (Valencia) el 26 de junio, aportarán de forma combinada más de 3.000 metros cuadrados de superficie comercial a la enseña y generarán 43 puestos de trabajo directos. Ambas salas de venta superarán los 1.500 metros cuadrados de exposición y contarán con infraestructuras eficientes.
Con estas actuaciones, la multinacional optimiza una red que ronda los 730 centros en el territorio nacional, enmarcado dentro de una hoja de ruta para su ejercicio fiscal 2026 que prevé la puesta en marcha de cerca de 50 puntos de venta en todo el país (40 de nueva planta y 10 modernizaciones).

El último nace de la colaboración con las Administraciones
La eficacia del modelo de distribución alimentaria en España ha sido puesta a prueba en diversas ocasiones a lo largo de los últimos años. Desde la crisis económica de 2008, que obligó a hacer ajustes para responder a la caída del consumo y a las necesidades de la población; pasando por la pandemia de Covid, que supuso la mayor prueba de resistencia para asegurar el suministro en todo momento y hacerlo con las necesarias medidas de seguridad sanitaria para empleados y clientes; y, por último, la actual guerra de Ucrania está creando una