BM Supermercados inaugura hoy su primer punto de venta en San Fernando de Henares (Madrid), ubicado en el Centro Comercial Henares (Calle Nazario Calonge, 40). La tienda dispone de una sala de ventas de 1.032 metros cuadrados y ha supuesto una inversión de 2,7 millones de euros, además de generar 29 nuevos puestos de trabajo directos. Con esta apertura, la enseña de Grupo Uvesco alcanza los 89 establecimientos en la Comunidad de Madrid, donde ya cuenta con un equipo superior a los 1.800 profesionales. El acto oficial de inauguración tendrá lugar a las 10:00 horas con la asistencia del alcalde del municipio, Javier Corpa, y representantes del equipo directivo de la compañía.
Mejoran las expectativas de ingresos, pero no se prevé reactivación del gasto, según GfK
El informe 'Euro Clima de consumo' de la consultora GfK del mes de febrero muestra que, en nuestro país, siguen siendo poco halagüeñas las previsiones sobre la economía, la disposición a comprar o la capacidad de ahorro, estando esta última entre las más bajas del continente. A pesar de una ligera mejoría en las expectativas de ingresos, estas permanecen en datos negativos, y se modera la esperanza sobre una bajada de precios, ya que no hay confianza en que la situación inflacionista mejore
La población española todavía no tiene previsiones de ingresos positivas, debido a una escasa confianza en la mejora de la inflación y en la bajada de los precios, por lo que no prevén una reactivación del gasto a corto plazo ni tienen buenas expectativas de ahorro. Estas son las conclusiones del informe 'Euro Clima de Consumo' del mes de febrero, elaborado por la consultora GfK. Este estudio, que analiza mensualmente las percepciones de los habitantes de 29 países europeos, refleja un mes más la incertidumbre en la que se encuentran los consumidores en España y en Europa.
“Quienes invierten en bolsa saben que las bajadas son abruptas y que las recuperaciones posteriores son lentas. Haciendo la analogía, vemos que las expectativas de los 29 países en estudio vivieron una alarma general a finales de 2022, cuando se esperaba una recesión técnica en todo el continente. A medida que pasaron los meses y los peores augurios no se materializaron, la población ha ido durante 2023 progresivamente suavizando sus expectativas”, analiza Antonieta Martín, responsable del estudio en España.
Sin embargo, “todavía esas expectativas se mantienen mayoritariamente en valores negativos, en especial la disposición a comprar (en -24, el más negativo de los cinco indicadores analizados) mientras que el ahorro se fortalece (el único valor positivo con +9). Esto es justo lo que persigue el BCE” concluye Martín, “para garantizar que la inflación termine lo más cerca posible del 2% de objetivo este año es importante que el consumo se mantenga controlado”.

Los cinco indicadores que analiza el informe 'Euro Clima de Consumo' de GfK son: el pensamiento de la población sobre la economía de su país, las previsiones de ingresos, la disposición a comprar, la disposición al ahorro y las expectativas respecto a la inflación y los precios. “Cuando comparamos el comportamiento de los cinco índices en España con el resto de los 28 países en estudio, se detectan claras similitudes en las previsiones con respecto a la economía del país y los ingresos familiares, marcados por una cautela que ha ido remitiendo poco a poco, acompañadas de una categórica determinación de controlar el gasto. Hasta aquí las coincidencias. A diferencia de los europeos, en nuestro país vamos a restringir las compras, pero no con el objetivo de ahorrar, porque según los datos, la mayoría no lo va a hacer, sino posiblemente, para continuar haciendo frente a la inflación, que no remite todavía, según la visión de los consultados”, señala Martín.
Los consumidores españoles todavía no confían en la mejora económica del país ni de la inflación
La población en España está llena de dudas sobre la evolución de la economía del país, y aunque el indicador mejor respecto al mes de enero, lo hace de forma escasa, quedándose todavía en -18 puntos, lo que nos sitúa en el puesto 22 de los 29 países europeos que forman parte del estudio, a pesar de que todas las grandes potencias europeas, excepto Alemania, empeoran sus perspectivas.
En cuanto a las expectativas de ingresos de los hogares, a pesar de no ser positivas (-9 puntos), vuelven a mejorar en febrero ligeramente, confirmando la lenta senda iniciada en septiembre (desde entonces la recuperación es de 7 puntos), aunque estamos todavía muy lejos de hablar de una recuperación de la confianza en la renta de las familias. Destaca el caso de Reino Unido, que está un mes más al borde de recuperar la confianza, aunque todavía se resiste tras un mes sin variación en el valor de cero (0).

Por otra parte, la disposición al consumo (-21), frente al alza del mes pasado, en febrero el indicador vuelve a caer, reflejando que los consumidores no ven clara una reactivación del gasto a corto plazo. Lo mismo ocurre a nivel europeo, donde el gasto también sigue sin activarse. La disposición a comprar de los europeos continúa un mes más en niveles muy pesimistas sin ningún tipo de cambio en el indicador de la Unión Europea, que se mantiene en -24 puntos.
Poco cambia en cuanto a la crítica disposición a ahorrar de los ciudadanos en España. Nos encontramos en la última posición entre los 29 países, a pesar de haber mejorado dos puntos hasta los -32 en febrero. Las perspectivas de ahorro para la población en nuestro país son extremadamente negativas, sobre todo, cuando las comparamos con el total de la Unión Europea (+9 puntos).
Finalmente, el informe de febrero muestra que ha caído la confianza con relación a la inflación. Las previsiones sobre el comportamiento de la inflación en España se han ralentizado (-1), aunque los consumidores siguen pensando que habrá una moderación de los precios. Recordemos que, a diferencia del resto de indicadores, un valor negativo indica que los entrevistados esperan que los precios desciendan. El sentimiento es general entre los europeos, tal y como muestra el total de la UE con -11 puntos. Por tanto, los europeos siguen considerando que se moderará, aunque bajan estas expectativas.

