BM Supermercados inaugura hoy su primer punto de venta en San Fernando de Henares (Madrid), ubicado en el Centro Comercial Henares (Calle Nazario Calonge, 40). La tienda dispone de una sala de ventas de 1.032 metros cuadrados y ha supuesto una inversión de 2,7 millones de euros, además de generar 29 nuevos puestos de trabajo directos. Con esta apertura, la enseña de Grupo Uvesco alcanza los 89 establecimientos en la Comunidad de Madrid, donde ya cuenta con un equipo superior a los 1.800 profesionales. El acto oficial de inauguración tendrá lugar a las 10:00 horas con la asistencia del alcalde del municipio, Javier Corpa, y representantes del equipo directivo de la compañía.
El Caserío de Tafalla recibe el Premio Valores Empresariales
La empresa navarra El Caserío de Tafalla ha sido distinguida con el Premio Valores Empresariales durante la gala de la IX edición de los Premios Navarra Televisión, celebrada en el auditorio Baluarte el 21 de noviembre. Fundada hace 60 años, “esta empresa es referente en el sector del caramelo premium a nivel nacional. Ha conseguido endulzar infinidad de momentos, muchos de ellos gracias a su clásico caramelo de piñones. A él se le han ido sumando otros dulces que hoy en día aportan momentos de felicidad y dulzura en una decena de países repartidos en hasta cuatro continentes”, afirman desde Navarra Televisión.
La expansión de El Caserío ha sido impulsada por la incorporación de marcas como Dos Cafeteras y La Cafetera, que “comparten sus valores de calidad, tradición y vinculación con Navarra”, señala la firma de caramelos. Con una producción anual de 900.000 kilos de caramelos y un equipo de 34 personas, la empresa prevé alcanzar en 2024 una facturación de 4 millones de euros.
El director de la empresa, Ramón San Martín, ha destacado la importancia del galardón como “un reconocimiento al esfuerzo y compromiso de la compañía con la calidad y la creación de empleo en la comunidad foral”. Además, ha subrayado el valor de las pequeñas empresas en el desarrollo económico local.
El Caserío ha agradecido públicamente el reconocimiento, reafirmando “su compromiso con la tradición, la innovación y la calidad, pilares que han guiado su trayectoria y que le han permitido contribuir al tejido empresarial y social de Navarra”.
60 años “de felicidad, unión y dulzura”
“Hace 60 años descubrimos que con un caramelo podemos aportar un momento de felicidad, unión y dulzura a todas las personas de todas las edades. Buscamos dejar huella en las personas, estar presentes en los mejores momentos de sus vidas y contribuir a su bienestar. Por ello somos mucho más que un caramelo, siempre lo hemos sido y esa ha sido y será nuestra vocación porque somos caramelos con alma”.
Así definió en el reportaje sobre el 60 aniversario de la compañía recogido en las páginas de Dulces Noticias (edición julio/agosto) la misión de la empresa Ramón San Martín, su director general durante los últimos catorce años y uno de los accionistas del nuevo equipo al frente de la compañía desde agosto de 2023, cuando se inició un nuevo plan estratégico a cinco años vista para ampliar los canales de venta, apostar por la I+D+i para adaptarse a nuevos hábitos de consumo y consolidar internacionalmente su marca. Le acompañan en esta nueva etapa el empresario Santiago Sala y Sodena, sociedad pública del Gobierno de Navarra. Dentro de este proyecto de expansión, se enmarca el cambio de imagen para conseguir una versión “más vanguardista” de su marca, con el lema ‘Caramelos con Alma’, que recoge su filosofía, fundamentada en los valores de “la tradición, la innovación y la elaboración artesanal.
La trayectoria de Caramelos El Caserío comienza en 1964 con Jesús Ramírez, un apasionado de la repostería residente en Tafalla. Ramírez, tras formarse en técnicas pasteleras avanzadas en Francia y residir en un caserío francés durante la guerra civil, regresó a su ciudad natal con el objetivo de fusionar sus nuevos conocimientos con sus raíces. Así, fundó la fábrica inspirada en el caserío que lo albergó.
Ubicada en el corazón de Tafalla, la fábrica se convirtió en “un símbolo local. Inicialmente reconocida localmente, la marca se expandió, afirma la empresa, gracias a su producto más popular: el caramelo de piñones. Este dulce nació cuando Ramírez decidió reutilizar los piñones sobrantes de una campaña de turrones de Navidad, mezclándolos con masa caramelizada.
El caramelo de piñones “conquistó el paladar de los españoles”, permitiendo que la marca creciera y fuera conocida por hasta tres generaciones. La compañía explica este “éxito generacional” debido a que muchas personas asociaron este caramelo con recuerdos de infancia y momentos felices, creando una fuerte conexión emocional con la marca.
