BM Supermercados inaugura hoy su primer punto de venta en San Fernando de Henares (Madrid), ubicado en el Centro Comercial Henares (Calle Nazario Calonge, 40). La tienda dispone de una sala de ventas de 1.032 metros cuadrados y ha supuesto una inversión de 2,7 millones de euros, además de generar 29 nuevos puestos de trabajo directos. Con esta apertura, la enseña de Grupo Uvesco alcanza los 89 establecimientos en la Comunidad de Madrid, donde ya cuenta con un equipo superior a los 1.800 profesionales. El acto oficial de inauguración tendrá lugar a las 10:00 horas con la asistencia del alcalde del municipio, Javier Corpa, y representantes del equipo directivo de la compañía.
La almendra europea, un aliado agrícola frente a los desafíos climáticos
En un contexto climático cada vez más extremo, donde las lluvias torrenciales y las olas de calor conviven en la Península Ibérica, el almendro europeo se perfila como un cultivo con múltiples beneficios medioambientales. Según datos recientes proporcionados por el proyecto ‘Sustainable EU Almond’, de SAB-Almendrave y CNCFS, en España y Portugal existen más de 800.000 hectáreas dedicadas al almendro, de las cuales el 79% se encuentra en régimen de secano. Esta característica convierte al almendro en un “elemento estratégico” frente a las sequías crónicas que afectan a buena parte del suroeste europeo.
Además de su resistencia hídrica, el almendro contribuye de forma significativa a la conservación del suelo. En regiones con lluvias cada vez más intensas y localizadas, como se ha registrado esta primavera en la Península, los almendros actúan como una barrera natural que evita la erosión, especialmente en terrenos en pendiente. Esta función es vital si se tiene en cuenta que, según el Ministerio para la Transición Ecológica, España pierde de media 30 toneladas de suelo agrícola por hectárea al año, cuando el umbral considerado sostenible se sitúa entre las 2 y las 3 toneladas.
Un estudio europeo realizado en 2008 en la Región de Murcia y en zonas de Italia ya señalaba los beneficios del almendro para la protección del suelo. Según sus conclusiones, este árbol es especialmente útil en áreas mediterráneas con alto riesgo de degradación, no solo por su sistema radicular, que sujeta la tierra, sino también por fomentar una mayor actividad microbiana en el suelo.
En paralelo a su función protectora, las plantaciones de almendro ofrecen una ventaja adicional en zonas con alta incidencia de incendios forestales: actúan como cortafuegos naturales. Al tratarse de cultivos con baja densidad de maleza y poca biomasa inflamable en superficie, pueden frenar la expansión del fuego, contribuyendo así a la prevención y contención de incendios.
Sostenibilidad más allá del medioambiente
La apuesta por el almendro europeo no solo se justifica por sus cualidades ecológicas. Este cultivo también aporta beneficios económicos y sociales. Muchas explotaciones siguen prácticas agrícolas sostenibles y están certificadas como ecológicas. Esto implica un uso racional del agua y de los recursos naturales, así como la preservación de la biodiversidad en su entorno.
Además, se trata de un cultivo que favorece el desarrollo de zonas rurales amenazadas por la despoblación, al generar empleo y dinamizar la economía local. En este sentido, el modelo europeo de producción garantiza una trazabilidad completa y estándares de calidad que refuerzan el valor añadido del producto.
Desde el punto de vista de la economía circular, la almendra europea también destaca. Cada parte del fruto, desde la cáscara hasta la piel, se aprovecha: como alimento, como biomasa para generar energía o incluso como excipiente en la industria farmacéutica. Esta versatilidad amplía su utilidad más allá del consumo directo.
En lo nutricional, la almendra europea es rica en grasas saludables, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Y su valor gastronómico no es menor: variedades como la guara, constantí, belona, lauranne o penta le otorgan “una textura y sabor únicos, muy apreciados tanto por la industria alimentaria como por los consumidores”.
Un proyecto para visibilizar su valor
Con el objetivo de dar a conocer todas estas cualidades, la asociación española SAB-Almendrave y la Confederación Nacional de Cooperativas Agrícolas de Portugal (CNCFS) han puesto en marcha el proyecto ‘Sustainable EU Almond’. Esta iniciativa, cofinanciada por la Unión Europea, busca posicionar a la almendra europea como un producto estratégico en la transición hacia una agricultura más sostenible y resiliente.
El proyecto pretende sensibilizar tanto a consumidores como a responsables políticos sobre el potencial de este fruto seco en la lucha contra el cambio climático, la desertificación y la pérdida de biodiversidad. También promueve hábitos de vida saludables, al tratarse de un alimento con importantes propiedades nutricionales.
En definitiva, el almendro europeo emerge como un ejemplo de cómo la agricultura mediterránea puede adaptarse y contribuir activamente frente a los grandes retos del presente. “Con su capacidad para ahorrar agua, preservar suelos, generar empleo rural y ofrecer un producto de alta calidad, este cultivo representa una apuesta coherente por un modelo agroalimentario más respetuoso con el planeta”, concluyen desde la asociación.
