El año 2024 ha estado marcado por la campaña de recolección de 2023 que, como la anterior, fue muy corta en línea con las producciones de los principales países productores, con una situación de altos costes, especialmente de la aceituna cruda.
Aunque no es solución a corto plazo, también ha provocado que se preste más atención a nuevos mercados como Asia y a acentuar el carácter de sector globalizado que es un rasgo definitorio de la industria española de aceituna de mesa.
