La aceituna de mesa vuelve a confirmar su doble condición de producto cotidiano y categoría estratégica para la industria alimentaria española. En el mercado interior, el consumo se mantiene estable en volumen y crece en valor, mientras el Canal Horeca impulsa una nueva percepción del producto ligada a la calidad y las propuestas de mayor valor añadido. En el exterior, sin embargo, la presión competitiva, los aranceles y la falta de reciprocidad en algunos acuerdos comerciales mantienen al sector en un escenario de elevada exigencia
