El sector de aperitivos y frutos secos ha superado un año complejo y se enfrenta a los nuevos desafíos que se plantean desde el escenario económico y el consumidor. Por un lado, las subidas generalizadas de precios y la caída en los márgenes merman su capacidad de innovación. Por otro, las nuevas tendencias hacia aperitivos más saludables, la sostenibilidad o los efectos de la nueva normativa de envases obligan a las empresas a estar atentas para no perder competitividad y ajustarse a lo que reclama la sociedad
