La volatilidad de los precios del cacao sigue suponiendo un desafío para la industria chocolatera, que ha sabido demostrar una gran fortaleza a la hora de afrontar el reto de asegurar que el producto final siga estando al alcance del consumidor sin renunciar a la calidad ni a la innovación. Pese a sus esfuerzos por asumir parte de esta subida de costes, los artículos inevitablemente se han encarecido, lo que ha penalizado en cierta medida el volumen de consumo. Sin embargo, las empresas han mantenido su inversión en I+D para seguir ofreciendo novedades con valor añadido y que aporten experiencias...
