En un escenario marcado por el desplome del precio del cacao y fuertes tensiones operativas, Barry Callebaut logra sostener su posición gracias a la mejora financiera, la generación de caja y el impulso de los mercados emergentes, que compensan parcialmente la debilidad en regiones clave y la caída general de la demanda, evidenciando un punto de inflexión hacia la estabilización del negocio
