La guerra en Ucrania amenaza la normal producción de dulces y aperitivos en España

La reducción de la oferta y la subida de precio de materias primas como el aceite de girasol y los cereales desde Ucrania "penalizaría, según la consultora DBK, la actividad de diversos sectores de alimentación", como los de chocolates, aperitivos, panadería, bollería y pastelería. Desde finales del año 2021, la economía internacional venía registrando una escalada de precios en el coste de los carburantes, del transporte y de las materias primas, situación que se ha agravado con el estallido de este conflicto

Dulces Noticias ha consultado con las empresas y organizaciones del sector, como FIAB, Produlce y la Asociación de Snacks, además del MAPA para saber cómo afrontan esta nueva tensión que viene a frenar la recuperación esperada, cuyas respuestas recogemos en este artículo e iremos ampliando con nuevas declaraciones en nuestra sección especial en la web dedicada a los efectos del conflicto

20 de marzo de 2022, 14:49

La ofensiva militar que Rusia ha decidido llevar a cabo sobre el territorio de Ucrania y la incertidumbre  en lo relativo a la duración del conflicto, está poniendo en serios apuros a las economías de todos los rincones del planeta.

Al efecto del ataque en sí y a la asfixia provocada por las sanciones económicas aplicadas contra Rusia, hay que sumar las consecuencias indirectas de esta situación excepcional en Europa y la pérdida de la producción de muchas materias primas que llegan desde Ucrania, como los cereales o el aceite de girasol, entre otros, necesarios para la elaboración de aperitivos y productos dulces. 

Y todo, tras dos años de pandemia, que también ha dejado sus secuelas en la economía mundial y de las cuales apenas empezábamos a recuperarnos. Desde finales del año 2021, la economía internacional siguió registrando una escalada de precios en el coste de los carburantes, del transporte y de las materias primas . Una situación que se ha agravado con el estallido del conflicto bélico en Ucrania y ha provocado que se dispare el precio del petróleo y el gas, como primer efecto colateral.

Otro segundo gran efecto ha sido también el incremento de los precios de los alimentos, sobre todo de los cereales, principalmente trigo, maíz y cebada y los aceites vegetales, ya que Ucrania y Rusia son importantes productores. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los alimentos al cierre de febrero son un 21% más caros que hace un año.

La reducción de la oferta de cereales y la subida de sus precios penalizaría la actividad de diversos sectores de alimentación, destacando por ejemplo los de harina, panadería, bollería y pastelería, así como pastas alimenticias, según el Estudio  'Impacto de la Guerra de Ucrania en Sectores de la Economía Española' , de DBK Informa.

Los cereales constituyen la cuarta partida más relevante en las importaciones españolas procedentes de estos dos países, con un valor total en 2021, considerando globalmente el capítulo de cultivos no perennes (cereales, leguminosas y semillas oleaginosas), de 615 millones de euros, de los cuales 554 millones correspondieron a compras realizadas a Ucrania.

Dicha cifra supone cerca del 10% de las importaciones españolas de cultivos no perennes, las cuales se cifraron en 2021 por encima de los 7.000 millones de euros, si bien considerando solo los cereales esta participación se elevó al 17%, siendo Ucrania el segundo país de origen de las importaciones españolas solo por detrás de Francia, según asegura el estudio de DBK Informa.

Ucrania es, asimismo, un proveedor relevante de aceites y grasas vegetales, en particular de aceite de girasol, de forma que en 2021 sus exportaciones a España de estos productos superaron los 450 millones de euros.

La industria alimentaria y, dentro de ella, la del dulce, en alerta

Desde la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) han querido mostrar su más “profunda consternación por la invasión de Ucrania y el conflicto bélico y nuestra solidaridad con Ucrania y todos aquellos que se están viendo afectados por esta crisis”.

Desde esta asociación se insiste en señalar que el impacto económico que el conflicto bélico que se libra en territorio europeo, y sus efectos “están siendo preocupantes para el sector debido a la importación de ciertas materias primas utilizadas por nuestra industria, además de la fuerte presión del mercado energético. En el caso del maíz y el trigo, estos ingredientes son usados para productos como harinas, pastas, sémolas, productos de aperitivo y snacks, productos de panadería, bollería y pastelería, así como el importante peso para la alimentación animal, entre otros”.

La limitación en el stock de estas materias primas podría llevar a las empresas a buscar ingredientes alternativos que las sustituyan de manera puntual, “hasta la vuelta a la normalidad, garantizando en todo momento la misma calidad y seguridad de los productos”, añaden desde FIAB.

El sector considera prioritario que se facilite el acceso a las materias primas amenazadas por el conflicto bélico y abrir las importaciones españolas a otros mercados alternativos, como pueden ser Rumanía, Francia, Argentina, Estados Unidos o Sudáfrica, con el fin de asegurar la producción española y dar continuidad a la oferta habitual de alimentos y bebidas.

“Esperamos que la Comisión Europea apoye la petición de las autoridades españolas de flexibilizar los criterios de importación para facilitar la llegada de maíz desde terceros países y que se autorice la ampliación de las superficies de cultivo de forma excepcional dentro de la UE, siempre garantizando la seguridad alimentaria de los productos”, afirman desde esta asociación.

Fuentes de FIAB añaden que, “igualmente, esperamos que, en relación con el aceite de girasol, se busquen otros mercados suministradores. Es imprescindible ayudar a las empresas a transitar por este período tan difícil con ayudas directas para que puedan superar esta crisis de liquidez y costes energéticos, entre otras medidas”.

"Hay muchísima incertidumbre pero lo que más nos preocupa son los grandes problemas que está causando el desabastecimiento de aceite de girasol ya que el 70% que se utiliza procede de Ucrania", ha manifestado Rubén Moreno, secretario general de Produlce a Sweet Press. "La situación es tan grave que  -añade- los niveles de stock actuales no llegarán más allá de dos o tres semanas máximo". Además, "será muy difícil conseguir más materia prima y estamos tratando de aprovisionarnos de aceites alternativos". A este respecto, señala que "barajamos todas las posibilidades aunque en estos momentos también estamos trabajando en cambios de formulaciones ya que no todos los aceites y grasas aportan la misma funcionalidad al producto". 

Por otra parte, "tenemos que ser conscientes de que el problema es global en toda Europa, por lo que sabemos que va a aumentar la demanda de aceites alternativos que se traducirá también en incrementos de precio y desabastecimiento en determinados momentos, lo que nos va a obligar a tener que cambiar formulaciones en función de la disponibilidad en cada situación", sentencia el representante de la industria del dulce española. Lógicamente, esta necesidad de adaptarse a las circunstancias de disponibilidad en cada ocasión, va a suponer entrar en conflicto con la legislación vigente en materia de etiquetado, ya que el necesario cambio de materia prima implicará el consiguiente cambio en la etiqueta.

"No hay tiempo ni recursos para cambiar el etiquetado en toda la industria, dado que estamos en una situación de emergencia que afecta a todos", señala Rubén Moreno

Según continúa Rubén Moreno, "el Reglamento Europeo 1169/2011 que regula la  información alimentaria facilitada al consumidor en el etiquetado es muy exigente en lo relativo a aceites y grasas con las que ha de ser muy concreto en sus especificaciones". Por ello, desde la industria se están alzando voces para que la Administración y autoridades de consumo españolas y europeas "pongan en marcha los mecanismos necesarios de flexibilidad para ofrecer al consumidor la informacion por otras vías", ya que "no hay tiempo ni recursos para cambiar el etiquetado en toda la industria, dado que estamos en una situación de emergencia que afecta a todos". En condiciones normales, se vienen a tardar de tres a cuatro meses en realizar un cambio de etiqueta, por lo que "a nivel masivo sería imposible de abordar". 

"Las autoridades han entendido el problema pero lo que necesitamos es la máxima diligencia: no podemos esperar a estar utilizando el último litro de aceite de girasol para poner en marcha todas las medidas necesarias: poner pegatinas, gestiones en los puntos de venta, comunicaciones a través de la web, etc.". Por otra parte, nuestro sector que siempre en momentos difíciles ha mostrado su cara más solidaria, añade el secretario general de Produlce, "en esta ocasión también ha puesto en marcha diversas iniciativas, con donaciones de producto y financieras, para combatir los efectos de esta crisis humanitaria". 

El sector de aperitivos ante las dificultades de suministro

Por su parte, desde la Asociación de Snacks, se muestran cautelosos sobre las posibles repercusiones de la escasez de materias primas procedentes de Ucrania en la industria de aperitivos española: "No hay estimación económica porque estamos en una fase preliminar", afirman. Ante la situación de escasez de ingredientes como el aceite de oliva o los cereales, señalan que "la máxima prioridad de los elaboradores de snacks es garantizar la seguridad de todos sus productos, criterio con el que el sector viene trabajando desde hace décadas siendo pionero también en el impulso de iniciativas referidas a, por ejemplo, la reducción del contenido de sodio o grasas de los alimentos".  Para la agrupación, "una de las principales motivaciones del consumidor a la hora de elegir nuestros productos es el sabor. En este sentido, este criterio, el de la palatabilidad de los productos, junto con la seguridad y la calidad, guiará también cualquier decisión que adopten los elaboradores de productos de aperitivo a la hora de buscar alternativas para el aceite de girasol proveniente de Ucrania. Dada la envergadura y afectación multisectorial, se está trabajando a nivel de FIAB, Administración pública española y organismos europeos en la búsqueda de mecanismos de aplicación temporal que permitan atenuar los efectos de la reducción drástica de abastecimiento de ciertas materias primas".

Sobre el modo en que las empresas están abordando el problema del desabastecimiento, la Asociación alerta de que "no, hay margen de actuación aunque confiamos en la activación de medidas paliativas para compensar las dificultades de suministros, pero la realidad es que las decisiones por parte de los organismos europeos tardan más de lo que desearíamos, creando tensiones internas y externas". 

Entretanto, las compañías buscan alternativas a estas materias primas ucranianas, en otros mercados, entre los que desde la patronal del sector destaca Argentina, Estados Unidos o Sudáfrica.

En cuanto a las dificultades que el uso alternativo de otras grasas diferentes al aceite de girasol pueda acarrear en el etiquetado de los productos finales, la Asociación avanza que el tema de flexibilizar la normativa "está en vía de consulta a la Comisión Europea a través de FIAB y FoodDrinkEurope relajar temporalmente la aplicación del derecho alimentario por esta situación extrema y repentina que dificulta de manera temporal el cumplimiento de algunas exigencias muy específicas del Reglamento, tal y como ya hizo de manera extraordinaria durante la pandemia del Covid-19", pero "mientras no haya un marco de actuación aprobado por la Comisión Europea y autoridades nacionales, no existe ninguna medida, pero se está trabajando en encontrar soluciones".

Desde Afoex, (Asociacion Nacional de Empresas para el Fomento de las Oleaginosas y su Extracción) aseguran a Dulces Noticias...y algo más que "aún es pronto para hacer una estimación de las pérdidas económicas para el conjunto de la industria alimentaria española, teniendo en cuenta que continúa la guerra en Ucrania". La asociación asegura que el problema del desabastecimiento del aceite de girasol no es tan “inmediato como lo es en el sector de la alimentación animal”, pero aclara que “las disponibilidades del aceite de girasol son claramente insuficientes para la demanda normal estimada”. A lo que añade que "la carencia que la distribución comercial ha decidido, en gran parte, paliar racionando la venta disponible al consumidor para evitar roturas totales de stock, se está paliando a su vez en la industria alimentaria a base de utilizar otras alternativas de aceites vegetales disponibles. Esto requiere, además, ciertos cambios en el etiquetado y en la formulación de los productos que las industrias estamos intentando gestionar de la mejor manera posible".

Al respecto, la asociación destaca que "recientemente la AESAN ha emitido una nota informativa sobre medidas excepcionales y temporales de etiquetado en el marco del Reglamento (UE) 1169/2011". En la nota se informa que, ante la situación provocada por la invasión de Ucrania por parte de Rusia y a los efectos de garantizar tanto el abastecimiento adecuado de aceites vegetales como la información debida a los consumidores, se ha dado luz verde a la utilización, por parte de los operadores, de etiquetas o pegatinas adhesivas, impresión por chorro de tinta u otros sistemas equivalentes que recojan la información actualizada relativa a qué aceites o grasas vegetales se han utilizado para reemplazar el aceite de girasol.

 

 

Afoex opina que España tiene "un potencial considerable" para aumentar "su capacidad productiva nacional de girasol " y que eso significaría "una reducción parcial de la acusada dependencia que tenemos otros países". De cualquier manera, sobre las alternativas la asociación declara que "se habla mucho de la colza en España sobre todo de la soja, el aceite de oliva, la palma y otros aceites vegetales de menor producción. Todos ellos son alternativas probadas y conocidas por la industria".

Las empresas del sector explican su posición ante el conflicto de Ucrania

Desde Dulces Noticias… y algo más, hemos preguntado a las empresas del sector del dulce y del aperitivo cómo les está afectando el conflicto a la marca de sus negocios. En este sentido, desde el Grupo Ferrero, Franco Martino, director de Relaciones Institucionales y Comunicación Corporativa de la compañía, explica que “estamos profundamente entristecidos y preocupados por la evolución de la situación en Ucrania”, donde cuentan con una delegación comercial.

El Grupo Ferrero también está presente en Rusia. En territorio ruso, este grupo cuenta con una entidad comercial y una fábrica de dulces que producen casi exclusivamente para el mercado local, con un total de 841 empleados.

“Si bien nuestra principal prioridad es la seguridad de nuestros empleados en Ucrania, donde actualmente hemos suspendido nuestras actividades, estamos evaluando el impacto de los eventos en nuestra planta de confitería de Rusia y sus empleados en esta situación que evoluciona de manera tan rápida”, añade Franco Martino.

El responsable de Comunicación Corporativa de la compañía asegura que actualmente ha dejado de operar, con el fin de amortiguar el impacto económico directo sobre las cuentas del grupo, “aunque nuestra prioridad y único interés es asegurar la seguridad de nuestras personas”. Franco Martino ha añadido que “estamos ayudando a todo el personal, brindándoles efectivo de emergencia, combustible para sus vehículos, alimentos, medicinas y suministros básicos y continuaremos monitoreando la situación de cerca, haciendo todo lo posible para salvaguardar la vida de las personas”. Además, están "financiando un paquete humanitario con una importante organización de ayuda internacional”. Y más de 60 familias han recibido apoyo directo de la empresa, lo que les ha permitido “reubicarse en áreas más seguras, algunas fuera de Ucrania”, concluye Franco Martino a Dulces Noticias... y algo más 

Desde el Grupo Apex expresan su preocupación por la escalada de precios de la energía y del petróleo, que “están teniendo un impacto rápido y directo en todos nuestros procesos” y avisan que la consecuencia inevitable será que estos incrementos se “trasladarán al punto de venta”.

Desde esta compañía advierten que otra de las consecuencias del conflicto bélico es la reducción drástica de la cantidad de aceite de girasol, “que no es suficiente para abastecer los sectores de la alimentación que lo utilizan más allá de un mes”.

El Grupo Apex asegura que "no vamos a detener la producción en ninguna de nuestras fábricas", a la vez que confirman a nuestra revista que "estamos trabajando en la búsqueda de alternativas para que, pese a la limitación del aceite de girasol, continuemos ofreciendo a nuestros consumidores unas patatas fritas, snacks y frutos secos de alta calidad, garantizando también su sabor y la seguridad de su composición nutricional, asegurando el servicio a todos los clientes”. En el ámbito solidario, como miembro de la Asociación de Emprendedores de la Ribera A+, junto con otras 15 empresas que la conforman, ha colaborado en el envío de tres camiones con 43.000 kilos de comida desde Tudela con destino Ucrania. “Además de enviar también nueve furgonetas que tienen la intención de traer a 56 personas para instalarlas en Tarazona, a la espera de que sean dirigidas a los lugares que soliciten a fin de poder iniciar una etapa de transición al menos mientras siga el conflicto”, afirman desde esta empresa.

La directora de Dolci Preziosi, Mónica Plaza, declara a Dulces Noticias… y algo más que le ha afectado directamente a una operación reciente ya que "una fabrica de chocolates de Ucrania con la que habíamos establecido contratos de aprovisionamiento de producto, concretamente artículos de Navidad, en este país se ha visto obligada a cerrar y, por tanto, se han anulado nuestras compras. Esperamos duplicar o triplicar nuestros pedidos una vez puedan volver a abrir, cuando cese el conflicto".

Por otro lado, José Vicente Bermúdez, CEO de The Fini Company, declaró a este medio “haber bloqueado la actividad con Rusia” por el conflicto. “La actividad y distribución de The Fini Company llega a una gran cantidad de países entre los que se encuentran Rusia y Ucrania. Nos hemos visto obligados a paralizar las actividades en ambos países no solo por las cuestiones obvias en relación con el conflicto sino también por cuestiones éticas”, aclaró. The Fini Company está llevando a cabo diferentes acciones solidarias como la recogida de alimentos, medicinas, ropa de abrigo, linternas o colchonetas, para ayudar al pueblo ucraniano. También están promoviendo la difusión de diferentes cuentas bancarias en las que se pueden realizar aportaciones económicas, en colaboración con la Cruz Roja.

 

Desde Chocolates Valor, su Export Manager, Gonzalo Sánchez, comparte con nuestra revista que "la situación es muy difícil de evaluar" y que la empresa no tiene pedidos pendientes para ninguno de estos mercados" (ucraniano y ruso) y tampoco nada previsto para los próximos meses". Añade que tienen “relaciones con retailers en Rusia, por lo que tememos que pueda afectar al pago de facturas pendientes". También mantienen negocios con retailers en Ucrania, pero dada la situación “tememos que corten la tendencia positiva que traíamos desde hace tres años”.

Desde Nestlé Corporate han confirmado a nuestra revista que en este momento, al igual que han hecho otras grandes multinacionales como Coca Cola, McDonalds, Microsoft, Ikea, Inditex, Mango, PayPal o Google, “hemos detenido todas nuestras actividades publicitarias en Rusia y hemos decidido suspender todas las inversiones de capital en el país”. 

No obstante, desde este grupo también reconocen que como empresa alimentaria y empleadora, “tenemos una responsabilidad con la gente de Rusia y con nuestros más de 7.000 empleados en 6 fábricas en Rusia y 3 fábricas en Ucrania, con 5.800 personas". Por ello, continuarán "asegurando un suministro confiable de productos alimenticios seguros y esenciales para la población local del país", ya que "siempre hemos mantenido el rumbo —también en tiempos difíciles— para servir a la población que más lo necesita”. Añaden que "hemos estado ayudando a Ucrania y los países vecinos con donaciones que ya han alcanzado los 1,2 millones de CHF y esperamos alcanzar los 3 millones en los próximos días". 

El CEO de MARS, Grant Reid, ha reconocido a Dulces Noticias… y algo más, que “nuestros corazones están rotos por esta terrible guerra en Ucrania”.  y "su principal objetivo y prioridad absoluta es la seguridad de nuestros asociados en la región". Desde Mars -añade- "estamos trabajando incansablemente para ayudar a los que aún están en Ucrania, así como a las que ya han logrado cruzar la frontera". Y anuncia que van "a aumentar nuestra donación en efectivo y en especie a causas humanitarias en diez millones de dólares", además de "los dos millones que destinamos la semana pasada destinados a personas y mascotas afectadas". 

MARS opera en Rusia desde hace más de 30 años, “y empleamos a casi 6.000 asociados que han sido una parte vital de nuestra empresa en la zona”. Ante esta situación bélica, desde la compañía añaden: “hemos decidido reducir nuestra actividad empresarial y volver a centrar nuestros esfuerzos en nuestro papel esencial de alimentar a la población rusa y a sus mascotas. Cualquier beneficio de nuestro negocio en Rusia se destinará a causas humanitarias. Hemos suspendido nuevas inversiones en Rusia y no importaremos ni exportaremos nuestros productos dentro o fuera del país. Nuestra actividad publicitaria y en las redes sociales en Rusia y Bielorrusia seguirá suspendida”.

La empresa de confitería Migueláñez, aunque no exporta ni a Rusia ni a Ucrania, no dudan que "el conflicto bélico también terminará repercutiéndonos". Al respecto, aseguran que ya “estamos trabajando para que nos afecte lo menos posible esta situación, aunque entendemos que las circunstancias nos impactarán en diferentes aspectos, como es a través de la subida del precio de los combustibles, de los transportes y de las materias primas”. 

En lo relativo a ayudas, están colaborando “con el envío de mercancía a la frontera de Ucrania a través de diferentes ONG´s, así como para pequeños que ya están llegando a nuestro país”.

Del mismo modo, Galletas Gullón ha comunicado el lanzamiento de un Plan de Solidaridad con Ucrania con el objetivo de dar soporte a las organizaciones que dan ayuda humanitaria a los refugiados ucranianos y apoyar al país invadido a través de un refuerzo de las relaciones comerciales. De esta forma, la compañía se suma a las medidas restrictivas establecidas por el Consejo Europeo y a las sanciones establecidas por la Comunidad Internacional contra Rusia. La galletera intenta potenciar sus relaciones comerciales con Ucrania, con la importación de materias primas y la exportación de producto final, “con el objetivo de reforzar la economía de la zona y la subsistencia de la población”, según ha comunicado la compañía.

 

Otra empresa española que ha cesado su actividad con Rusia es Magdalenas Lázaro. Así lo confirma su Account Manager, Guillermo Lázaro. “Hemos cesado la actividad con el cliente ruso con el que trabajábamos y se han paralizado las negociaciones con los contactos de Ucrania que hicimos en Anuga”.

Desde esta compañía desvelan que el mayor temor al que se enfrentan es a la carestía y a la escasez de materias primas que importan para poder elaborar sus productos, “principalmente el aceite de girasol que es fundamental para nuestros fabricados y que ahora tiene unos precios estratosféricos además de escasear. El aumento desmesurado de este aceite acarrea la subida de todos los demás aceites y esto se suma al incremento de todas las materias primas en el ultimo año mas de un 50% y de la energía además de subidas del cereal que en nuestro caso se traduce en subida de la harina”.

Pilar Fernández, directora general de  El Ocho, explica  que, aunque no exportan a la zona de conflicto, si han tenido que dejar en suspenso sus relaciones comerciales tanto con Ucrania como con Rusia, “hasta que el conflicto se solucione”.

Por su parte, Javier González Sanz, Sales & Marketing Director Europe Snacks, también asegura a nuestra revista que esta empresa tampoco realizaba ninguna exportación a ninguno de los dos países en conflicto ni mantienen ningún tipo de relación comercial con ninguno de ellos, pero reconoce que el conflicto tendrá afectación sobre las ventas de la multinacional europea. “Aún es pronto y todavía no se pueden estimar, pero podría haber impacto debido a escasez materias primas”, por lo que se hace “necesario encontrar alternativas”, asegura Javier González Sanz.

En términos parecidos, se manifiestan desde MIA FOOD. Fuentes de esta empresa han asegurado a Dulces Noticias… y algo más que "el enfrentamiento armado supondrá una retardo en la recuperación económica tras la pandemia, por la subida de materias primas y energías que afectarán al consumidor”.

Fulgencio García, Export Department de Golydul, declara que su empresa había comenzado a exportar a Rusia el año pasado, por lo que "hemos tenido que paralizar toda la actividad comercial" con este país. “Un bloqueo que nos viene impuesto por la situación”, ha aclarado.Asimismo, José Ramón Navarro , director comercial y de Marketing Sales de Fleer Española, ha trasladado a Dulces Noticias…y algo más que también han paralizado las actividades comerciales con Rusia y las exportaciones hacia la zona del conflicto. Asegura que la guerra ralentizará la recuperación económica y agravará la crisis de los precios de la energía. Además, ha manifestado que la empresa ha mostrado su solidaridad con el pueblo ucraniano y que han rechazado “categóricamente” la invasión realizada por el gobierno ruso. 

 

 

Muchas empresas del sector han compartido que están prestando su ayuda a la población ucraniana que se está viendo forzada a abandonar su país como refugiados, con la entrega de donaciones a ONG’s locales.

 

El MAPA busca garantizar el suministro de materias primas necesarias para las fábricas españolas

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha explicado en el Congreso de los Diputados, las actuaciones que se están llevando a cabo para garantizar el suministro de productos importados que más preocupan en cuanto a abastecimiento, como consecuencia del conflicto armado.

España importa de Ucrania el 22% del maíz que se consume principalmente en la producción de piensos para alimentación animal. En este sentido, Planas ha recordado que España es uno de los países que ha solicitado a la Comisión Europea que se flexibilicen los criterios de importación para, así, facilitar su llegada desde terceros países, y que se autorice también la ampliación de las superficies de cultivo de forma excepcional dentro de la Unión, siempre con garantías para la seguridad alimentaria.

Con respecto al otro producto más importado de Ucrania, el aceite de girasol, el titular del ministerio ha asegurado que se van a buscar otros mercados suministradores, si bien en España “tenemos la suerte de ser el primer productor mundial de aceite de oliva, más de un 45% del total, por lo que no tenemos un problema de grasas vegetales”. El problema está, sin duda, en el precio.

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), España exportó el pasado año a Ucrania productos agroalimentarios por un valor de 175 millones de euros -en 2021 las exportaciones agroalimentarias españolas generaron 60.118 millones de euros-, mientras que las importaciones ascendieron a 1.027 millones de euros (el 2,5% del total), entre las que destacan cereales (545 millones de euros, sobre todo, maíz, con 510 millones de euros) y aceites, por 423 millones de euros (el grueso, 422 millones de euros, se corresponden al de girasol).

En el caso de Rusia, España vendió productos por un valor de 245 millones de euros (apenas el 0,4 % del total agroalimentario), sobre todo aceitunas, por valor de 56 millones de euros, además de aceite de oliva, vino y semillas de girasol. En lo que se refiere a las importaciones, el pasado año sumaron 202 millones de euros, el 0,5 del total de las importaciones.

España es un importador neto de cereales, con un déficit estructural medio en la balanza comercial de las últimas 5 campañas de 14,7 millones de toneladas, cuyo destino principal es abastecer la cabaña ganadera.

El maíz es el cereal más importado en España, en su mayoría procede de terceros países y, entre ellos, destaca Ucrania, que representa el 16% de las exportaciones internacionales de maíz y es el cuarto mayor exportador del mundo.

En la campaña 2020/2021, Ucrania fue el segundo proveedor de maíz de España, por detrás de Brasil. Las importaciones de maíz provenientes de este país, en dicha campaña, representaron el 22 % del total de las importaciones españolas de este producto. España importa una media de 2,7 millones de toneladas de maíz al año.

Noticias Breves
05/mayo/2026
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La compañía Carrefour y la Universidad CEU han ratificado su alianza con el objetivo de contribuir a transformar y mejorar los hábitos alimentarios de la sociedad. Ambas entidades impulsan la ‘Cátedra Carrefour de Transición Alimentaria’, adscrita al Instituto Universitario CEU ‘Alimentación y Sociedad’.

Durante el acto de renovación, Jorge Ybarra Loring, director Comercial de Carrefour, ha destacado que “con la ratificación de esta alianza única con el CEU reafirmamos nuestra ambición de liderar la transición alimentaria para todos”.

Por su parte, Rosa Visiedo, rectora de la Universidad CEU San Pablo, ha señalado que “desde la Universidad creemos en la importancia de colaborar con empresas líderes para trasladar el conocimiento académico al entorno profesional y, desde ahí, contribuir a una toma de decisiones más informada por parte de los consumidores”.

04/mayo/2026
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La cadena de supermercados ALDI ha reportado un crecimiento del 6,5% en el número de compradores de chocolate durante el último año, alcanzando una base de cerca de tres millones de clientes anuales. Según datos de febrero de 2026 de Worldpanel by Numerator, el precio medio de este producto en sus establecimientos es un 4,5% más bajo que el del resto del mercado. Actualmente, más de uno de cada tres clientes de la compañía incluye este artículo en su cesta de forma habitual, lo que supone una presencia del 8,4% en los actos de compra realizados en la enseña.

El surtido de ALDI cuenta con cerca de 50 variedades disponibles de forma permanente, centradas principalmente en sus marcas propias Moser Roth, Choceur y Milk Mouse. La oferta abarca desde tabletas para el consumo diario (con opciones sin azúcares añadidos o con porcentajes de cacao del 85% y 90%) hasta propuestas de carácter “gourmet” con ingredientes como naranja y sal marina o caramelo salado.

03/mayo/2026
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La cooperativa Unide ha cerrado el primer trimestre de 2026 con 14 nuevas aperturas a nivel nacional, reforzando su presencia en 11 provincias dentro de su Plan Estratégico Unide 2.0. Las nuevas tiendas se han implantado en regiones como Castilla-La Mancha, Madrid y Canarias, entre otras, impulsando el modelo de comercio de proximidad y la figura del emprendedor local.

El modelo de la cooperativa se centra en el apoyo logístico y estructural a empresarios locales, lo que permite dinamizar la economía tanto en entornos urbanos como en zonas rurales con menor oferta. El director general, David Navas, ha destacado que este crecimiento consolida el compromiso de la compañía con el arraigo al territorio y el desarrollo social de las comunidades donde opera.

30/abril/2026
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El primer trimestre de 2026 refleja un panorama dispar en la molienda de cacao. Según la European Cocoa Association, Europa registró una caída interanual del -8%, situándose en mínimos desde 2011/2012. Norteamérica también descendió un -3,8%, mientras Asia se desmarcó con un crecimiento récord del +5%. En conjunto, el procesamiento global retrocede un -4,4%, alcanzando los niveles más bajos desde la campaña 2016/2017.

Pese a esta contracción, la consultora Areté prevé un superávit de 222.000 toneladas para el ciclo 2025/26, impulsado por una producción que crecerá un +3% frente a un consumo mundial estancado (+0,7%). No obstante, los precios en el mercado ICE Europe han repuntado un +26% tras los mínimos de febrero, superando las 3.000,74 €/t. Este incremento responde a la incertidumbre geopolítica y la volatilidad financiera, pese a la relajación de la oferta a corto plazo.

01/mayo/2026
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El sector del aceite de oliva en España afronta una campaña marcada por una oferta menos abundante de lo previsto. Según datos de la consultora Areté, la producción acumulada hasta marzo se sitúa un 10% por debajo de la campaña anterior, una cifra que contrasta con las estimaciones de la Comisión Europea, que preveía un descenso de solo el 3%. Este desajuste apunta a una disponibilidad de producto más limitada en el mercado nacional que la proyectada inicialmente por los organismos comunitarios.

El análisis del mercado entre octubre y febrero revela que las exportaciones españolas han crecido un 8%, mientras que el consumo interno solo ha subido un 1%, muy por debajo del 5% esperado por Bruselas. A pesar de esta menor producción local, los precios del aceite de oliva virgen extra en Andalucía han mostrado estabilidad, con variaciones de apenas el 1% entre marzo y abril. Este equilibrio se debe a que el mercado comunitario se encuentra bien abastecido gracias al dinamismo de las ventas exteriores españolas