Chocolates Trapa prevé cerrar el año de su 130 aniversario con un crecimiento del 12%
Fundada en 1891, Chocolates Trapa festeja en este 2021 sus 130 años de vida. Y lo quiere hacer con una previsión de crecimiento en sus cuentas, con respecto al ejercicio anterior, de un 12% más. Además, la compañía quiere celebrar esta efeméride con sus clientes, para lo cual sorteará en sus perfiles en redes sociales hasta el 21 de diciembre, 130 lotes de chocolate y un viaje a Ecuador con todo incluido, en el que el ganador podrá conocer el origen del cacao desde una plantación.
Chocolates Trapa está a punto de cerrar un año que puede ser redondo, puesto que conmemora sus 130 años desde su fundación en 1891 por los monjes trapenses de San Isidro de Dueñas (Palencia) y, además, lo hace con una previsión en su cuenta de resultados de un 12% más de facturación que en 2020.
O lo que es lo mismo, confían en obtener una previsión de ventas al cierre del ejercicio de 16 millones de euros.
Desde que hace ocho años iniciara una nueva etapa, con un cambios en la propiedad de capital 100 % español, ha experimentado un crecimiento paulatino hasta casi multiplicar por diez sus ingresos.
En 2013 la facturación fue de 1,5 millones de euros y en 2020, de 14 millones de euros, cifra récord para la marca a pesar de la pandemia.
Si se cumplen las expectativas al finalizar el presente ejercicio, “supone que continuamos con la tendencia de seguir creciendo a doble dígito año tras año", aseguran desde la compañía.
En el año de su 130 aniversario, Chocolates Trapa también quiere celebrar sus logros con sus consumidores regalando producto y una experiencia única.
Para ello, desde el pasado día 15 de noviembre, y hasta el 21 de diciembre, sorteará a través de sus perfiles de redes sociales (@chocolatestrapa), un total de 130 lotes de chocolates -26 cada viernes- y un viaje con traslados y hotel de cinco estrellas incluidos a Ecuador, tercer productor mundial de cacao.
Quien gane este viaje podrá visitar una plantación de cacao para conocer de primera mano su origen, considerado, según una leyenda azteca, un regalo del dios Quetzacoatl a los hombres.
Métodos tradicionales
Los orígenes de Chocolates Trapa se remontan al invierno de 1891, cuando 35 monjes cistercienses, pertenecientes a la orden de la Trapa, se instalaron en el monasterio de San Isidro de Dueñas (en Palencia) y empezaron a hacer chocolate según los procesos tradicionales.En su elaboración siguieron los métodos transmitidos por la comunidad religiosa desde que los primeros misioneros importaran el chocolate desde la América de Moctezuma y Hernán Cortés, primero a España y a Suiza y Países Bajos después.
En la década de los años 60 del pasado siglo se fundó la fábrica, donde se elaboraron los primeros bombones que se hicieron en España: los icónicos Cortados de Trapa, de forma cuadrada, que son un emblema de la casa, junto a los también míticos Bombonísimos, “presentes en la memoria colectiva de todos españoles”, aseguran desde Trapa.
Tras varios cambios de propiedad, en 2013 la empresa fue adquirida por una familia palentina que quiso invertir en su tierra con el fin de convertir Chocolates Trapa “en una de las empresas más modernas, dinámicas y significativas del sector gracias a los tres pilares que sustenta su filosofía: innovación, estilo y conciencia social y medioambiental”, añaden fuentes de la propia compañía.
Chocolates Trapa, en línea con su apuesta por la innovación y el diseño, continúa renovando y ampliando su gama de productos adaptándose a las exigencias del consumidor actual con su último lanzamiento: Trapa Cortados sin lactosa.
Esta nueva referencia "única en el mercado", según afirma la compañía, se presenta en un estuche con doce bombones de chocolate con leche y chocolate con leche y almendras elaborados con ingredientes libres de gluten y de aceite de palma.
Además de la intolerancia a la lactosa, Trapa también tiene en cuenta otra de las intolerancias alimentarias más comunes: la celiaquía, por lo que estas cuatro nuevas referencias de turrones están exentas de gluten.
Conciencia social y medioambiental
Desde el cambio de propiedad en 2013, Chocolates Trapa se transformó en una marca con conciencia social y medioambiental. Fruto de una fuerte inversión en industria e I+D+i y de una constante mejora de las formulaciones, su catálogo ha crecido hasta alcanzar las 290 referencias, de las cuales 60 se han lanzado en los dos últimos años.“Una gama que se adapta a las necesidades del consumidor actual, al disfrute consciente y a las distintas intolerancias alimentarias: todos nuestros chocolates están libres de gluten, grasas hidrogenadas y ácidos grasos trans”, afirman desde la empresa.
Además, entres sus productos también hay una línea de bombones, tabletas y chocolatinas para sin niños sin azúcares añadidos y ha eliminado de todos sus productos el aceite de palma, “con el objetivo de frenar la deforestación y mantener la biodiversidad”, añaden desde la compañía.
En este sentido, además, ha puesto en marcha su proyecto ‘Plantando futuro contigo’, mediante el cual reforestarán diferentes zonas de España con 10.000 árboles que, cuando alcancen la edad adulta, serán capaces de absorber una media de 50.000 toneladas de CO2 al año.
En la actualidad, cuenta con 150 trabajadores, con más de 120 distribuidores en España y con presencia en más de 50 países, entre los que se encuentran Italia, Polonia, Países Bajos, Suecia, Hungría, Kuwait, Egipto, Israel, Corea y Japón).
