La cadena asturiana Alimerka ha puesto en marcha un punto de venta en El Prestín (Parres), un proyecto que cuenta con 2.146 metros cuadrados construidos y una sala de ventas de 1.156 metros cuadrados. El nuevo establecimiento está gestionado por un equipo de 47 profesionales y dispone de un aparcamiento con 135 plazas, incluyendo cuatro puntos de recarga para vehículos eléctricos y cinco espacios reservados para personas con movilidad reducida.
En cuanto a sus servicios, el espacio combina pescadería, carnicería y charcutería atendidas con sistemas de libre servicio en panadería y frutería. Además, incorpora soluciones operativas como etiquetas electrónicas, el servicio de recogida Click & Collect y cuatro terminales de autocobro que conviven con las cajas tradicionales. Diseñado bajo criterios de eficiencia energética con sistemas de refrigeración de CO₂ e iluminación LED, el centro incluye la sección “Lo tienes hecho” de platos listos para comer. Para celebrar la apertura, la firma ha organizado un ronqueo de atún rojo salvaje junto a la empresa Petaca Chico.

La celebración comenzó con una misa en la ermita de la familia, frente al Cristo de Lumbreras, “al que el director tiene una gran devoción”, según relatan desde la compañía. En su discurso,
Durante el encuentro, dedicaron unas palabras a Mario Migueláñez, hijo de Onésimo y creador de esta campaña solidaria, fallecido en 2016 en un accidente. “Su legado es uno de los más valiosos para su padre, quien lo cuida y lo mantiene con dedicación”, agregan desde la empresa.