Suntory Beverage & Food Iberia y la RFEF han firmado una alianza estratégica por la que Tinto de Verano La Casera acompañará a las selecciones absolutas masculina y femenina en sus principales hitos deportivos de los próximos dos años. Con este acuerdo, la compañía de bebidas afianza el deporte como territorio estratégico para conectar con los consumidores y consolidar un posicionamiento vinculado a los grandes eventos deportivos y a los momentos compartidos.
La confitería “redefine su futuro” en Interpack 2026 con envases sostenibles
Chocolate, caramelos o chicles siguen gozando de una “demanda sólida” a escala global, pero el consumidor actual busca algo más que indulgencia. Las recetas vegetales, las formulaciones sin azúcar, los ingredientes ecológicos o las propuestas enriquecidas con proteínas forman parte de una nueva generación de dulces que combinan “placer y funcionalidad”. A ello se suman ingredientes innovadores capaces de transformar el sabor, el color y la textura en “experiencias multisensoriales”. Esta transformación del producto obliga, de forma paralela, a repensar los procesos industriales y, especialmente, los sistemas de envasado.
La confitería es uno de los segmentos “más exigentes” desde el punto de vista tecnológico. El alto contenido en grasa, las superficies pegajosas, la sensibilidad a la temperatura y la necesidad de mantener estándares impecables de apariencia, frescura y conservación “obligan” a coordinar con precisión maquinaria, materiales y procesos. Interpack 2026 pondrá el foco en soluciones capaces de responder a estos retos: desde líneas de producción más flexibles hasta conceptos de envasado que integran valor añadido digital a lo largo de toda la cadena, mejorando la trazabilidad, la eficiencia energética y el control de calidad.
El contexto de mercado respalda esta apuesta. Diversos estudios sitúan el valor global de la confitería de chocolate en torno a los 173.000 millones de dólares el pasado año, con previsiones que apuntan a superar los 300.000 millones en 2034, lo que implicaría un crecimiento anual cercano al 7%. Europa mantiene una posición dominante, concentrando más de la mitad de la cuota mundial prevista para mediados de la década. Este dinamismo refuerza la necesidad de soluciones de envasado capaces de acompañar el crecimiento sin comprometer la sostenibilidad.
Responsabilidad con el medioambiente
Uno de los grandes ejes de la feria será precisamente la transición hacia envases más responsables. Durante décadas, el plástico se consideró prácticamente imprescindible para la confitería debido a sus propiedades de barrera frente al oxígeno, la humedad o la migración de grasas. Sin embargo, esta premisa está quedando atrás. Los nuevos desarrollos en papeles funcionales con barreras avanzadas, los monomateriales reciclables y las soluciones diseñadas para integrarse en los circuitos de reciclaje existentes han pasado de ser propuestas experimentales a aplicaciones industriales consolidadas.
Los papeles con barrera frente al oxígeno y las grasas, termosellables y reciclables en el flujo convencional de papel, demuestran que es posible combinar protección técnica, procesabilidad a alta velocidad y acabados de alto brillo sin recurrir a estructuras plásticas complejas. Asimismo, los films compostables elaborados a partir de materias primas renovables ofrecen alternativas viables para determinados formatos, reforzando el mensaje ambiental de las marcas y alineándose con las normativas europeas más exigentes en materia de reciclabilidad y diseño para el reciclaje.
Más allá del material en sí, el envase adquiere una nueva dimensión estratégica. Ya no es solo un elemento de protección, sino un vehículo de comunicación y diferenciación. El uso de tintas sin aceites minerales, certificaciones forestales y diseños orientados a la economía circular convierten el embalaje en parte del relato de sostenibilidad de las empresas. En este escenario, el concepto de “valor añadido” no se limita a la funcionalidad técnica, sino que abarca la eficiencia energética en producción, la reducción de residuos y la capacidad de integrarse en sistemas de reciclaje reales y verificables.
