La cadena de supermercados Lidl continúa con su plan de desarrollo sostenible en España mediante la apertura de dos nuevos establecimientos en Galicia y la Comunidad Valenciana, un movimiento que ha requerido una inversión conjunta superior a los trece millones de euros. Estas inauguraciones, que tendrán lugar en los municipios de Poio (Pontevedra) el 19 de junio y La Pobla de Farnals (Valencia) el 26 de junio, aportarán de forma combinada más de 3.000 metros cuadrados de superficie comercial a la enseña y generarán 43 puestos de trabajo directos. Ambas salas de venta superarán los 1.500 metros cuadrados de exposición y contarán con infraestructuras eficientes.
Con estas actuaciones, la multinacional optimiza una red que ronda los 730 centros en el territorio nacional, enmarcado dentro de una hoja de ruta para su ejercicio fiscal 2026 que prevé la puesta en marcha de cerca de 50 puntos de venta en todo el país (40 de nueva planta y 10 modernizaciones).

La presidente de la 
El director general de
También ha participado el director de Economía Circular en la Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco (Ihobe), José María Fernández Alcalá, que ha hablado de las propiedades buenas del envase: la calidad del producto que contiene y preserva, la facilidad de transportarlo y toda la información que lleva en el exterior. Pero también ha recordado lo malo: su problemática medioambiental, y la falta de circularidad en el consumo de materias primas. Para ello, aboga por la 'ecoinnovación' y la Administración Pública debe ser un medio para alcanzar dichos objetivos sostenibles para la empresa, premiando las que hagan más de lo que dicta la Ley.
Concretamente, por cada euro de ventas que el sector genera, 0,65 céntimos se destinan al canal HORECA. Al mismo tiempo, por cada euro que genera el sector, sus proveedores ingresan 0,80 euros adicionales. Por ello, en el discurso de clausura, a cargo del director general de Coca-Cola Europacific Partners Iberia, Francesc Cosano, se ha puesto de manifiesto que el sector de bebidas refrescantes impulsa la innovación y, por tanto, la competitividad, la sostenibilidad y el compromiso con el bienestar del consumidor en todos los eslabones de la cadena.