Convertidas en uno de los grandes símbolos gastronómicos de las fiestas madrileñas, las tradicionales rosquillas de San Isidro vuelven a llenar escaparates y obradores de toda la región durante el mes de mayo. La Asociación de Empresarios Artesanos del Sector de Pastelería y Panadería de Madrid (Asempas) estima que este año se consumirán más de 6,3 millones de rosquillas artesanas, consolidando el auge de los productos tradicionales y de elaboración natural. Las variedades listas, tontas, francesas, de Santa Clara y jubilares protagonizan una campaña que combina tradición, innovación y promoción gastronómica a través de la Ruta de las Rosquillas de Madrid 2026
“Nos hemos planteado crecer de forma exponencial a nivel organizativo, en volumen y, por supuesto, en eficiencia”
Grupo Lacasa acaba de terminar “un ejercicio a nivel corporativo marcado por la adquisición de Cacao de Bourgogne, lo que ha representado para nosotros toda una declaración de intenciones hacia el crecimiento, aumentando la capacidad industrial del grupo”, declara Fernando Renta, adjunto a la dirección, a Dulces Noticias… y algo más. Los objetivos no son poco ambiciosos: “crecimiento en todos los frentes”
DN.- ¿Cómo ha sido el ejercicio que acaba de concluir el 31 de marzo para el Grupo?
Muy interesante, complejo e ilusionante, especialmente para mí (sonríe) que he tenido que empaparme de un nuevo sector, que me ha parecido extraordinariamente dinámico. Y, ahora, comienza un ejercicio clave para Grupo Lacasa, una vez hemos realizado la puesta a punto de nuestra nueva fábrica en Dijón (Francia), con el equipo muy motivado, tras la fuerte apuesta que ha realizado la propiedad y con un triple objetivo: expandirnos geográficamente, ganar capacidad y conseguir un crecimiento sostenible a largo plazo.
Hemos alcanzado los 150 millones de euros de facturación a nivel grupo, con crecimiento tanto en nuestras marcas icónicas Lacasitos y Conguitos como en MDDs
DN.- ¿Y nos podría cuantificar este crecimiento que proyectan?
Tiene que venir del equilibrio entre marca propia y marca de la distribución, porque tenemos que estar donde está el mercado. Además, el hecho de tener una fábrica en el corazón de Europa abre muchas oportunidades fuera de las fronteras de nuestro país y la posibilidad de introducirnos en nuevas categorías de producto.
DN.- Desde luego, por lo que dice, 2019 se presenta como un ejercicio en el que al crecimiento vegetativo del grupo, se une el que vendrá de la nueva adquisición con los nuevos productos y nuevos clientes. También acaban de entrar en una nueva categoría, la de los caramelos de goma con la marca Dulciora, ¿nos gustaría saber con qué cifras esperan concluir en marzo de 2020?
En 2018/2019 hemos alcanzado los 150 millones de euros de facturación a nivel Grupo, con crecimiento tanto en nuestras marcas icónicas Lacasitos y Conguitos, como en MDD. Este año será la llegada en plenitud al mercado de nuestra fábrica francesa, la consolidación de la renovada marca Lacasa orientada al vector salud y el desarrollo de nuevas categorías.
Igualmente, seguimos atentos a oportunidades de colaboración con grupos europeos que puedan ser mutuamente ventajosas.
DN.- Hemos visto en la feria ISM muy motivado al equipo.
Tenemos unos ambiciosos objetivos y recursos que han ilusionado a nuestro equipo comercial, que es uno de los más desarrollados, profesional y versátil del mercado del dulce en España. Realmente, está motivada la empresa al completo para, entre todos, contribuir a los nuevos logros que proyecta la compañía.
Como primicia para Dulces Noticias: acabamos de incorporar The Jelly Bean Factory del grupo Cloetta a nuestro portafolio de marcas distribuidas
DN.- ¿Qué le ha parecido esta feria?
Una gran oportunidad para mostrarnos de cara a la expansión geográfica que proyectamos, además de un extraordinario escaparate de tendencias.
DN.- ¿Cómo les ha ido con la introducción de las nuevas barritas Lacasa Nature?
Era todo un reto entrar en una nueva categoría, pero lo hemos hecho con el aval de la calidad que caracteriza a nuestra empresa y con una buena estrategia de introducción por lo que los resultados han sido los esperados.
DN.- ¿Y cómo ha sido el arranque de la marca Dulciora dentro del catálogo de Lacasa? ¿Qué se van a aportar mutuamente Lacasa y los productos Dulciora?
Muy bueno. Hemos empezado el 1 de enero de este año. Estamos muy contentos de la acogida porque se quiere mucho a esta marca en el mercado español.
Nosotros aportamos a sus marcas Gummy Jelly y Pikotas, trabajo ordenado, una política comercial coherente, un equipo comercial extenso en todos los canales y una red logística muy profesional. Dulciora nos permite reforzar nuestra oferta de caramelos donde Mentolín es nuestra marca faro, con un notable crecimiento. Adicionamente, como primicia para Dulces Noticias: acabamos de incorporar The Jelly Bean Factory del grupo Cloetta a nuestro portafolio de marcas distribuidas.
El arranque de los productos Dulciora en nuestro catálogo ha sido muy bueno. Estamos muy contentos de la acogida porque se quiere mucho a esta marca en el mercado español
DN.- ¿Cuáles van a ser sus funciones en el Grupo? ¿Cómo han sido estos primeros meses?
Me incorporé en junio de 2018. Ha sido un periodo de aprendizaje muy interesante para mí, tanto del sector como de la compañía, que se encuentra en un proceso importante de evolución organizativa. No queremos que haya “cuellos de botella” porque en épocas de expansión no solo ha de crecer el cuerpo, también ha de crecer la cabeza. Grupo Lacasa, aunque es una empresa familiar de cinco generaciones con plena involucración en el negocio siempre ha contado con profesionales externos cerca de ellos colaborando en la gestión.
Experiencia multicultural
Fernando Renta se incorporó en junio de 2018 como adjunto a la Dirección General de Chocolates Lacasa. Gran conocedor del mercado europeo, con experiencia laboral en 16 países del continente, especialmente Francia, Arco Mediterráneo y Europa del Este, aporta también su experiencia multicultural que proviene de cargos tanto en multinacionales como en empresas familiares, en un momento en el que el grupo chocolatero debe cimentar una triple expansión: la del catálogo, en el ámbito geográfico y en el plano organizativo.
