La cooperativa ACOR ha cerrado el ejercicio 2025/26 con un beneficio neto de 645.000 euros, revirtiendo las pérdidas de 2,5 millones del año anterior y triplicando su Ebitda hasta los 6,7 millones sobre una facturación global de 363 millones de euros. La entidad vallisoletana ha logrado esquivar la crisis del sector azucarero europeo, cuyos precios acumulan una caída del 38 % en dos años y generaron un impacto negativo de 22 millones en la división, gracias a la venta de Certificados de Ahorro Energético (CAEs) derivados del secado solar de pulpa y a la aportación de sus filiales participadas (Agropro, Iberlíquidos y Atisa).
El ejercicio permitió remunerar a los socios con 55 €/t de remolacha tras elevarse los rendimientos en campo hasta las 97 t/ha y la polarización a 17,02º en la planta de Olmedo, al tiempo que la división de aceites revalorizó las liquidaciones del girasol hasta los 496 €/t en convencional y 595 €/t en alto oleico.

DN.- Volviendo al balance, ¿cuáles han sido las principales palancas con las que lograron en 2022 conseguir esta facturación récord y que repiten en 2023?
JRP: ISM es un encuentro muy importante donde nos reunirmos con todos los equipos de la empresa, tanto internos como externos, además de con los clientes. Nuestros lanzamientos van siempre enfocados a atender necesidades globales, tendencias de mercado con valor añadido, que puedan evolucionar en los diferentes mercados potenciando nuestras principales familias: gelatina, regaliz, termoformados..., y en cuanto a envases, seguiremos apostando por los doypack.


En palabras de Joaquín Vigueras, “fue un trabajo muy duro por parte de los fundadores iniciar el negocio. Nosotros, la generación de profesionales que entramos en la dirección, cuando lo hicimos, ya estaba todo realmente muy bien cimentado. La tecnología y los mercados han evolucionado continuamente y, por supuesto, hemos seguido haciendo cosas para caminar con los tiempos, la sociedad no es la misma que hace 25 años, las cosas se hacen de otra manera, pero los pilares y todo el esfuerzo y el emprendimiento que tuvieron ellos y la capacidad de invertir y ser cada vez más grandes es parte de la filosofía de Vidal hoy día”.