BM Supermercados inaugura este miércoles 29 de julio un nuevo establecimiento en la localidad cántabra de Noja, tras ejecutar una inversión de 1,9 millones de euros. La puesta en marcha del centro, ubicado en la calle de los Cuadrillos, ha supuesto la creación de 32 puestos de trabajo locales.
Con una sala de ventas de 700 metros cuadrados y aparcamiento, la tienda refuerza la presencia de la cadena en Cantabria, donde ya suma 31 puntos de venta. El espacio articula su oferta alrededor del producto fresco y de proximidad, destacando sus secciones de pescadería con vivero, carnicería, charcutería y frutería.
El catálogo alcanza las 8.000 referencias e incluye alimentos de proveedores regionales, como carnes de vacuno locales, pescados procedentes de las lonjas de Santander o Santoña y más de 50 variedades de quesos cántabros. El centro permanecerá abierto de lunes a sábado.

Se trata del
primer ‘
Estudio sobre acoso escolar y ciberacoso en España en la infancia y en la adolescencia', que es la investigación más completa sobre el bullying en el entorno escolar que ha habido en nuestro país hasta la fecha. Dicho análisis ha contado con la participación de
más de 20.600 estudiantes de las
17 comunidades autónomas, procedentes de
325 centros educativos tanto de Primaria como de Secundaria.
En educación primaria (4º, 5º y 6º) se reconocen como víctimas el 7,6% de los alumnos, sin diferencias significativas entre chicas (7,5%) y chicos (7,7%). En educación secundaria, disminuye hasta el 5,3%, con un porcentaje significativamente más elevado entre las chicas (5,8%) que entre los chicos (4,7%). A medida que avanzan los cursos y, por lo tanto la edad, también cae el número de estudiantes que reconocen ser víctimas de acoso escolar. En relación al género, en secundaria hay más chicas víctimas de acoso escolar que chicos (5,8 contra 4,8) mientras que en Primaria no hay diferencias significativas.
¿Qué tipo de agresiones declaran sufrir las víctimas? Las más frecuentes son de tipo verbal y relacional: llamar por motes o burlarse, contar mentiras para que los demás le rechacen, hablar mal de su aspecto físico para hacerle sentir mal e ignorar a propósito excluyendo del grupo. El resto de las agresiones (físicas, sexuales, coacciones, contra las propiedades, racistas o xenófobas, o contra la orientación sexual) son menos frecuentes que las anteriores.