En nuestro país, el indicador de expectativas económicas ha sufrido una caída significativa, situándose en -24 puntos en marzo. Este valor supone un retroceso a niveles no vistos desde junio de 2025 y refleja que los datos macroeconómicos favorables no están logrando traducirse en optimismo para las familias. Según Antonieta Martín, responsable del estudio en España, la medición evidencia cómo “una sola acción geopolítica puede modificar de forma inmediata las expectativas económicas de la población”.
A pesar del pesimismo general, España se sitúa en una posición intermedia dentro de las grandes economías del continente, por detrás de Alemania (-7) pero por delante de Reino Unido (-26), Francia (-37) e Italia (-36).

De este modo, se responde al interés mostrado por el sector productor de almendra para introducir sus producciones en este mercado emergente. Dentro de la estrategia de expansión de este producto, China constituye “un destino fundamental” y se estima que las exportaciones se eleven a 50.000 toneladas para 2025 y unas 90.000 toneladas extra en 2032. Asimismo, el valor de las exportaciones de almendra a China hasta esa fecha puede estimarse en una cifra superior a los 600 millones de euros, según los datos publicados por SAB-Almendrave.