Innovation Meeting Point

Ver novedades

Preocupados por el consumo

Léalo en 4 - 5 minutos
Léalo en 4 - 5 minutos

El consumo  que viene del latín: cosumere significaba para los clásicos gastar o destruir y hoy en día es la acción y efecto de consumir o gastar igualmente, bien sean productos, y otros géneros de vida efímera, o bienes y servicios, entendiendo por consumir el hecho de utilizar estos productos y servicios para satisfacer necesidades primarias y secundarias. Si nos ceñimos en la acepción a lo puramente económico, se entiende por consumo la etapa final del proceso económico, especialmente del productivo, definida como el momento en que un bien o servicio produce alguna utilidad al sujeto consumidor. En este sentido, hay bienes y servicios que directamente se destruyen en el acto del consumo, mientras que con otros lo que sucede es que su consumo consiste en su transformación en otro tipo de bienes o servicios diferentes. Si lo pensamos bien, constituye un acto circular por cuanto el ser humano produce para poder consumir y a su vez el consumo genera producción. Por su parte, el ahorro es la diferencia entre el ingreso disponible y el consumo efectuado por una persona o una empresa o entidad. Igualmente el ahorro es la parte de la renta que no se destina al consumo, o parte complementaria del gasto. Digo todo esto, porque estamos oyendo a nuestro alrededor que la tasa de ahorro de los hogares e instituciones sin fines de lucro se situó en el 18,8% de su renta disponible en 2009, máximo anual desde que se inició la serie en el año 2000 y cifra 5,9 puntos superior a la de 2008, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Es decir, que el ahorro de los españoles llega a máximos históricos:  el cuarto trimestre de 2009, la tasa de ahorro de los hogares españoles alcanzó el 24,7%, su valor máximo trimestral hasta la fecha, porcentaje que superó en 1,3 puntos al de un año antes. Esto traducido a euros,  nos dice que el valor total de ahorro de los hogares españoles se situó en 135.925 millones de euros en 2009. Y quizás, aunque suene a obviedad, hemos pasado de vivir por encima de nuestras posibilidades, al otro polo, a ahorrar como nunca antes en los últimos cinco años. Quizás en breve, lleguemos al punto de equilibrio.
Aunque, es difícil sacar conclusiones, porque ha sido la realidad circundante la que está moviendo los hilos: el miedo, la preocupación, el agobio por la situación económica, provocaron una retracción en el consumo. Y esto hace lógico pensar que tuvo y tiene que ver con el aumento del ahorro. Y, si todos necesitamos -en nuestra familia, en nuestro pequeño grupo de consumo- adecuar el nuestro a nuestro flujo de ingresos, en los últimos años, no hemos podido seleccionar un modelo a seguir, entendiendo por tal el tomar una decisión real, máxime si algún miembro de la familia se encuentra en situación de desempleo o hay inestabilidad en los ingresos.
Parece que nos estamos moviendo en general en nuestro país movidos por expectativas y atenazados por la preocupación. Lo mismo parece que ocurre en el mercado de impulso. Se han vivido situaciones recientemente bien diferentes a las conocidas, se ha “resistido” más o menos en las cuentas de resultados y aunque ha habido recesión y pérdida de beneficios en general debido a la proliferación de promociones en el punto de venta, los datos generales no son malos.
Ahora bien, ha empezado el año con dientes de sierra, cosa que a mi, personalmente, me invita a la preocupación, los dientes que tan importantes son para la masticación y es donde empieza la digestión -si me permiten el símil- son también herramienta para las dentelladas. Y hay que tener cuidado, porque llegar a la sangre no es bueno para nadie. Pensemos que el hogar medio a través del ahorro está buscando estabilidad y eso hacía falta.

Mostrar comentarios (No hay comentarios)

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Noticias relacionadas