Innovation Meeting Point

Ver novedades

El sector ¿Bien, gracias?

Léalo en 4 - 5 minutos
Léalo en 4 - 5 minutos

Tendemos a decir mecánicamente “Bien, gracias” cuando nos preguntan “¿Qué tal?” Normalmente no va desencaminada la respuesta porque habitualmente se suele estar bien -más o menos-, a no ser que estemos pasando una enfermedad o mala racha. La mejor manera de saber cómo estamos es con datos. Por ello, las encuestas tienen una gran importancia ya que proporcionan insumos importantes (datos estadísticos) que nos permiten tomar decisiones (políticas, por ejemplo, fijensen en lo que está ocurriendo en Madrid con los candidatos de la oposición) y contribuir en cierta medida a comprender, situarnos y poder optar. Igual ocurre con las encuestas dirigidas a conocer el consumo de un artículo u otro, o una marca u otra. En este caso, las encuestas no corren el riesgo de ser instrumentos de propaganda que responden a los intereses privados de unos pocos porque los medios de comunicación profesionales lo único que hacemos, al menos nosotros, es tratar de acercarnos a la objetividad de los datos económicos. Por ello, nuestros informes buscan dar una visión global de cómo está la situación en un determinado segmento desde todos los ámbitos posibles. Pues bien, hablo de encuestas porque para la elaboración de nuestros informes económicos tienen una vital importancia. Siempre enviamos una encuesta a las empresas para que nos actualicen los datos, a la vez que consultamos a compañías de estudios de mercado, a asociaciones, a la Administración y a todos lo que intervienen directa o indirectamente, individual o colectivamente en ese segmento.  Y es en la parte de las encuestas empresariales, únicamente donde tiene cabida la parte emocional. En lo demás, datos, números, fórmulas; en lo empresarial, datos también pero con una particular manera de avanzarnos lo que la industria o la distribución entiende de sí misma, lo que percibe e intuye o anticipa. Es muy interesante, aunque no tan coloquial como el título de esta carta, pero el mensaje que nosotros emocionalmente recibimos es bueno, aunque cueste reconocerlo. Cierto es que nuestro sector pasa, como si nada, de círculos viciosos a círculos virtuosos lo que desconcierta, sin duda, que tiene una gran necesidad de cambios internos y coyunturales, que ha tenido que profesionalizarse en tiempo récord, que está en plena fase del primer relevo generacional de media y  es muy sensible a las subidas de precios y a la presión impositiva. Pero también aún con debilidades muy importantes que corregir, tiene unas fortalezas que para sí querrían otros segmentos de la industria de alimentación y bebidas: no se amilana ante las dificultades, es infatigable en la búsqueda de alternativas, en la ilusión al comienzo de cada campaña como la que empieza ahora en septiembre, en la innovación como motor de diferenciación…

Un escritor griego, Plutarco, dijo algo parecido a que “como las abejas extraen miel del tomillo, una de las más secas y duras hierbas de la Naturaleza, los hombres sensibles suelen sacar ventaja y provecho de las circunstancias más extrañas”. Yo pienso que este sector está repleto de hombres y mujeres con una sensibilidad especial para las oportunidades de negocio que saben acompañarla de grandes dosis de trabajo y una actitud positiva; ahora bien, también hace falta una epoca de cosecha después de tanta siembra. Ojalá esté próximo ese momento y podamos decir cuando nos pregunten -en lugar de lo que suele contestar la mayoría que ya saben más o menos lo que es, debido a la situación económica- en lo relativo al consumo y al sector en general: “Bien, gracias”.

Mostrar comentarios (No hay comentarios)

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Noticias relacionadas